El escocés Andy Murray, tercer favorito y actual campeón olímpico, venció por 5-7, 6-3, 6-1 y 7-6 (9-7) al checo Tomas Berdych, sexto cabeza de serie, y logró su pase a la final masculina del Abierto de Estados Unidos, último torneo de Grand Slam de la temporada.

El jugador escocés se enfrentará en la final al ganador del partido que esta tarde disputan el serbio Novak Djokovic, segundo favorito, contra el español David Ferrer, cuarto cabeza de serie.

Murray en los duelos contra Djokovic tiene desventaja de 6-8 y será la quinta vez que se enfrentarían en la temporada, con reparto de triunfos y derrotas (2-2) en los cuatro duelos anteriores.

Si juega con Ferrer, Murray posee la ventaja de 6-5, pero con reparto de triunfos en los dos últimos choques que han mantenido en lo que va del año.

Murray, que disputa su octavo Abierto de Estados Unidos, jugará su segunda final después que lo hizo en el 2008 y será la quinta de un Grand Slam, sin que hasta ahora haya conseguido ganar ningún título de los torneos "Mayores".

El partido ante Berdych, el verdugo del suizo Roger Federer, primer cabeza de serie y quien fuera el gran favorito al título, mostró a un Murray pleno de confianza en su juego y con la gran virtud que se adaptó mejor que su rival al fuerte viento reinante en la pista Arthur Ashe Stadium.

Aunque el partido comenzó favorable a Berdych, que hizo daño a Murray con su saque y golpes desde el fondo de la pista para romperle el servicio al escocés en el undécimo juego y decidir a su favor el primer set, luego desapareció ante la gran concentración del campeón olímpico y su adaptación al viento.

Murray, de 25 años, volvió a ir de menos a más y su gran adaptación al viento le permitió comenzar a romperle el saque a Berdych en el segundo set, lo hizo dos veces, para repetir la historia en los dos restantes ante un rival que perdió por completo la confianza en su juego y nunca tuvo capacidad de reacción.

Lo intentó en el cuarto después de haber perdido de nuevo el saque en el segundo juego y lo recuperó en el quinto para el parcial de 2-3.

Pero Murray hizo valer sus golpes más seguros en el intercambio para llegar al "tie-break", remontar una desventaja de 0-3 y pelota de set (5-6), que le permitió aprovechar el segundo "match-point" con dos errores no forzados de Berdych.

El tenista checo, junto con el viento, terminó siendo su peor enemigo y estuvo lejos de ser el que logró la hazaña de eliminar a Federer.

Si la primera manga duró 77 minutos, la segunda sólo fueron 44, para bajar a 39 en el tercero y a 78 de nuevo en el cuarto, lo que dio un tiempo completo de tres horas y 58 minutos.

"Es muy difícil jugar con estas condiciones del viento, te tenías que concentrar en cada tanto, si fallabas el primer saque, tenías que asegurar mucho el segundo", declaró Murray al concluir el partido. "No es la mejor manera de jugar un partido tan importante".

Murray reconoció que en el "tie-break" jugó su mejor tenis, al colocar los golpes decisivos y no cometer errores no forzados.

"Cuando estuve abajo no perdí el control, e hice las cosas necesarias para al final lograr la victoria", señaló Murray, que admitió estar más relajado en la segunda final que va a disputar del Abierto de Estados Unidos, donde espera cerrar un gran año.

"No hay mucho tiempo de descanso, como en la final de Wimbledon, pero estaré preparado para hacer lo mejor, aunque tanto Novak (Djokovic) como David (Ferrer) son dos grandes jugadores y será muy difícil superarlos", agregó Murray.

La estadísticas no dejaron ninguna duda de la superioridad de Murray, que logró 37 golpes ganadores con 20 errores no forzados, comparados a los 45 y 64 de Berdych, que aprovechó 3 de 6 roturas de saque por 7 de 22 del tenista escocés.

Murray también consiguió 5 aces con 3 dobles faltas, por 7 y 6 de Berdych, que aunque subió más veces a la red, el campeón olímpico, tuvo mejor porcentaje ganador al conseguir 10 tantos de 19 intentos, por 34 de 66 del tenista checo.

Berdych, de 26 años, después de su hazaña ante Federer, no pudo lograr el objetivo de llegar por segunda vez en su carrera a una final de Grand Slam y dejó en 4-3 la marca en los enfrentamientos que ha tenido con Murray, incluidos los tres de esta temporada, que ahora son favorables 2-1 al escocés.