Unas 20.000 personas se manifestaron hoy en Salónica, la segunda ciudad de Grecia, contra los nuevos recortes que planea el gobierno conservador de Antonis Samarás, informaron fuentes policiales a Efe.

Los sindicatos y partidos progresistas de la oposición aprovecharon para manifestar su descontento que hoy se inauguraba la Feria Internacional de Comercio de Salónica, en la que participó Samarás, quien reiteró que el nuevo paquete de ahorro por valor de 11.600 millones de euros que exigen los socios europeos a Grecia será el de "los últimos recortes dolorosos".

El primer ministro griego aseguró que "no hay otra vía" que estas nuevas medidas de austeridad -que se cebarán en las pensiones y los salarios públicos, según las últimas filtraciones a la prensa- y justificó su necesidad en que son imprescindibles "para que Grecia recupere su credibilidad".

La manifestación principal, a la que concurrieron más de 10.000 personas, fue liderada por GSEE y ADEDY, las principales confederaciones sindicales de trabajadores del sector privado y público, además de por la izquierda radical de Syriza, el mayor partido de la oposición.

"La única certeza es que no se puede hacer política a base de mentiras", afirmó el líder de Syriza, Alexis Tsipras, quien acusó a Samarás de mentir, ya que ganó los comicios de junio con un programa de renegociación y suavización de las medidas de austeridad.

Además, el líder opositor lanzó al gobierno un avisó: "Muy pronto la mayoría de nuestro pueblo reaccionará; nuestro pueblo no puede ser coaccionado ni decepcionado por más tiempo".

Todo el centro de la ciudad fue cerrado al tráfico y ocupado por unos 3.500 policías antidisturbios para proteger la sede de la Feria y vigilar otras manifestaciones, dado que la protesta sindical no fue la única del día de hoy.

Al mediodía también se manifestaron unos 1.300 policías, bomberos y guardacostas para exigir que no se les reduzca más el salario.

"Nuestra lucha no terminará aquí. O se nos da una solución a nuestros problemas o continuaremos la lucha hasta el final", advirtió Jristos Fotópulos, presidente de Poasy, el principal sindicato policial.

Mientras GSEE y ADEDY ya están negociando la fecha para una nueva huelga general, el líder de Poasy precisó que el paro policial "no es deseable" aunque reconoció que "las medidas (de austeridad) nos están llevando a ello".

En otros puntos de Salónica tuvieron lugar las manifestaciones del Partido Comunista -cuya secretaria general, Aleka Papariga, pidió la salida de Grecia de la Unión Europea-, de organizaciones anarquistas y antiautoritarias y, finalmente, de otras organizaciones sindicales, todas ellas por separado.

Mañana domingo, el ministro de Finanzas, Yannis Sturnaras, se reunirá con los jefes de misión de la troika (Comisión Europea, BCE y FMI), que llegaron el viernes a Grecia, para tratar las nuevas medidas de austeridad.

Lo mismo hará Samarás con sus socios de coalición, los socialdemócratas del Pasok y los centroizquierdistas de Dimar, en un nuevo intento de cerrar el paquete de medidas.

Del visto bueno de la troika depende el desembolso del próximo tramo de las ayudas internacionales para Grecia, de unos 31.000 millones de euros, necesarios para evitar una suspensión de pagos del país mediterráneo.