Las autoridades nicaragüenses mantuvieron hoy por tercer día seguido la alerta verde o preventiva en Managua y sus municipios vecinos debido a un enjambre sísmico registrado en un área cercana a un volcán, pese a que ha disminuido la actividad.

"Se mantiene la alerta (preventiva) en Managua", declaró a medios oficiales la primera dama nicaragüense, Rosario Murillo.

Nicaragua decretó la noche del jueves la alerta verde o preventiva en la provincia de Managua luego que se registraran al menos 17 pequeños sismos entre el volcán Apoyeque y el Lineamiento Nejapa Miraflores, ubicado a unos 10 kilómetros de Managua, a profundidades de entre 2,8 y 6 kilómetros.

La Dirección General de Geología y Geofísica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) indicó en su último boletín que en total han contabilizado 29 pequeños sismos, de ellos once entre las magnitudes 1,7 a 3,9 y profundidades entre 2,8 a 6,1 kilómetros.

La entidad explicó que esa sismicidad no ha sido sentida ni reportada por la población.

Asimismo, confirmó que sus especialistas realizarán mediciones de flujo de dióxido de carbono (CO2) en las lagunas de los cráteres Apoyeque y Xiolá, con el fin de evaluar el químico de sus aguas que permita dar indicios del comportamiento de fluidos en la cámara magmática del volcán.

El Acoyepe, de 420 metros de altura, forma parte de los volcanes activos de la cadena volcánica nicaragüense.

En enero de 2001 ocurrió un enjambre muy intenso cerca de ese coloso con un sismo mayor que tuvo la magnitud 5,2 en la escala abierta de Richter y fue sentido fuertemente en los municipios de Managua y Ciudad Sandino, sin causar daños ni víctimas humanas.

Las autoridades seguirán vigilando la actividad sísmica del Apoyeque, ubicado en la parte sur-central del lago Xolotlán o de Managua y cerca de la laguna de Xiloá, a lo que se suma la evacuación y alerta en los alrededores del volcán San Cristóbal, en el occidente, que amenaza con una violenta erupción.