La compañía aérea alemana Lufthansa, la mayor de europa, espera normalizar hoy su tráfico aéreo tras el fin la pasada medianoche de la mayor huelga de su historia, protagonizada durante el viernes por los 18.000 miembros del personal de cabina de la aerolínea.

"Contamos con que hoy no tengamos ya problemas en los grandes aeropuertos de Fráncfort y Múnich", señaló un portavoz de Lufthansa, que, como consecuencia de la huelga ha tenido que suspender 20 vuelos en esta jornada al encontrarse los aparatos fuera de su ubicación prevista.

Ya antes de acabar la jornada de huelga, la dirección de Lufthansa y el sindicato del sector UFO se sentaron a negociar y acordaron acudir a un mediador.

Los representantes sindicales anunciaron que renunciaban mientras duren las negociaciones a convocar nuevas huelgas, mientras los representantes de la empresa comunicaron que no va a contratar personal externo para labores de cabina en su base de Berlín, una de las exigencias de UFO para llegar a un acuerdo entre las partes.

Lufthansa canceló ayer 983 de los 1.781 vuelos programados y ofreció a los pasajeros afectados la posibilidad de viajar en tren, en caso de trayectos nacionales, o en compañías de la competencia, como Air Berlin, la segunda del país.

Sólo funcionaron con normalidad los 600 vuelos programados por filiales como Germanwings y otras compañías del grupo como Austrian Airlines o Swiss.

El conflicto tuvo lugar en un momento crítico para la aerolínea, necesitada de recortar gastos para hacer frente a la competencia de las compañías de bajo coste y el alza de precios de los carburantes.