Honduras y Estados Unidos trabajan en un nuevo protocolo de seguridad, dijo hoy el presidente del país centroamericano, Porfirio Lobo.

El anuncio lo hizo Lobo en Juticalpa, departamento oriental de Olancho, un día después de que trascendiera en Washington que Estados Unidos ha suspendido la ayuda de radar a Honduras al parecer por el derribo de dos avionetas, supuestamente cargadas con droga, en el Caribe hondureño, en julio pasado.

El hecho no ha sido esclarecido por las autoridades hondureñas, aunque Lobo dijo el jueves que la destitución del comandante de la Fuerza Aérea Hondureña (FAH), Ruiz Pastor Landa, en agosto pasado, habría sido por el derribo de una avioneta, sobre lo que no precisó detalles.

Según versiones extraoficiales, la destitución del jefe de la FAH habría sido por presiones de EE.UU., a lo que el gobernante subrayó que no ha existido exigencia de Washington en ese sentido.

De acuerdo con un escueto comunicado de la Casa Presidencial, ante el anuncio de la Oficina de Asuntos para el Hemisferio Occidental de EE.UU., "de cancelar ayuda para la inteligencia de radares, el presidente Lobo comentó hoy que se está trabajando en un nuevo protocolo de uso y se están entrenando pilotos hondureños".

"Añadió que se está negociando un acuerdo de cuatro años para que los dos países continúen trabajando estrechamente en los temas de seguridad", subraya la nota de prensa.

Según la prensa hondureña, aviones de la FAH habrían derribado las dos avionetas civiles, en hechos de los que tampoco se ha informado si hubo muertos.

El territorio hondureño es utilizado por narcotraficantes suramericanos que envían cargamentos de cocaína a Estados Unidos en avionetas y embarcaciones rápidas que navegan por el Caribe.

Parte de la droga que transportan las avionetas y lanchas rápidas se queda en Honduras.

Estados Unidos, según la prensa, habría decidido suspender la ayuda de radar a Honduras porque el país centroamericano violentó acuerdos internacionales sobre derribo de aviones civiles.