La niña cristiana paquistaní Rimsha Masih, acusada de quemar textos coránicos, fue puesta hoy en libertad y salió de la cárcel de la ciudad de Rawalpindi en la que estaba presa desde hace tres semanas.

Rimsha, cuya libertad bajo fianza dictó el viernes un tribunal de Islamabad, fue escoltada a su salida por un gran número de agentes, informó a Efe una fuente cercana al caso.

Peter Jakob, responsable de la Comisión Nacional de Justicia y Paz del arzobispado de Lahore, confirmó que la menor ha sido excarcelada y "se encuentra protegida junto a su familia en un paradero conocido por las fuerzas de seguridad".