El ministro alemán de Asuntos Exteriores alemán, Guido Westerwelle, comienza hoy una visita de veinticuatro horas a Israel en la que se entrevistará con el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y el ministro de Defensa, Ehud Barak.

Westerwelle, que ayer respaldó la aplicación de mayores sanciones contra Teherán durante una reunión informal de la UE en Chipre, se reunirá con ambos políticos israelíes mañana, domingo, confirmó a Efe un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores.

"Es una visita muy corta", agregó el portavoz sin dar más detalles de la agenda de trabajo, que tendrá al parecer como plato fuerte la posibilidad de imponer más sanciones a Irán.

Israel, que en los últimos meses elevó el tono de sus amenazas militares contra Irán, exige a la comunidad internacional decisivas medidas porque, según Netanyahu, las aplicadas hasta ahora no han frenado "en nada" su programa nuclear.

Ayer, desde Chipre, Gran Bretaña, Francia y Alemania expresaron su apoyo a la aplicación de más sanciones.

"Podríamos decidir pronto un nuevo conjunto de sanciones en la Unión Europea", confirmó Westerwelle al destacar que "ve un mayor consenso entre sus colegas" y describir la situación de "seria".

La visita se produce también en medio de un clima de cierta tensión entre Alemania e Israel por recientes informaciones acerca de que una naviera alemana podría vender dos submarinos a Egipto.

El Gobierno israelí, informó el diario Yediot Aharonot hace varios días, espera que la canciller Angela Merkel no autorice la venta, entre otras razones porque fue acordada con el anterior régimen de Hosni Mubarak.

También hay tirantez entre los dos países a raíz de una sentencia en junio de un Tribunal Regional de Colonia prohibiendo la circuncisión de bebés por motivos religiosos, fallo que afecta a judíos y musulmanes por igual.

Por tratarse de un tribunal alemán la prohibición causó estupor en círculos judíos en todo el mundo, si bien el Gobierno israelí optó por una vía más discreta para tratar el problema.

Westerwelle se cuenta entre los políticos alemanes que defendieron la práctica de ese ritual, el más antiguo y emblemático del judaísmo, y la próxima semana dará el discurso central de una ceremonia de ordenamiento de cuatro rabinos en Colonia.

En el acto, que ha sido apadrinado por el Consejo Central de los Judíos Alemanes, participará también el presidente del Congreso Judío Mundial, Ronald Lauder, que aspira con su presencia a reivindicar el derecho a la libertad religiosa en Alemania.