El cardenal y arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, acusó hoy al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de defender una política que promueve el aborto y el divorcio y que, según su opinión, afectará a Perú por su poderío económico.

"Me preocupa mucho como hay toda una estrategia que empieza el presidente Obama, lo acaba de decir en su discurso para la presidencia de Estados Unidos, es un hombre que abiertamente va a promover todo el tema del aborto, todo el tema del divorcio, no le importa, él tiene esa manera de ser", declaró Cipriani en su programa sabatino en la emisora Radio Programas del Perú (RPP).

El cardenal peruano, un reconocido miembro del Opus Dei, añadió que Estados Unidos es "un país poderoso que va a meter mucha plata que llegará a hacer daño al Perú".

"Y nosotros muchas veces sometidos, porque estamos sometidos, ¿por qué tenemos que seguir agendas de muerte?, desterremos del lenguaje del Congreso y del lenguaje de los Ministerios el aborto", pidió.

Cipriani también criticó la campaña que promueven organizaciones feministas y de derechos humanos para que el Congreso apruebe el reglamento de la ley del aborto terapéutico, que fue aprobada a inicios del siglo XX, pero nunca ha podido aplicarse en el país.

"Nuevamente empieza a haber un intento, pues, del protocolo de las ONGs y tú me dices ¿pero habrá alguien en el mundo que quiere matar criaturas?, y yo te digo sí, ¿pero son tan malas estas personas?, no, esto es plata, su negocio, su dinero: es yo trabajo para que esta ley se apruebe", se preguntó y respondió el prelado.

Cipriani, que mantiene un abierto enfrentamiento con las organizaciones de derechos humanos desde hace varios años, también dijo que los avances de la medicina han reducido "a casi cero por ciento" la necesidad de aplicar un aborto terapéutico.

Añadió, sin embargo, que esto se ha convertido en "una ventanita por la que se meten todos los abortos y así ha sido la estrategia en el mundo".

"Entonces yo apelo no al problema de la medicina, yo apelo a la conciencia de cada uno", concluyó.

El cardenal peruano es conocido por pronunciarse constantemente sobre la coyuntura política de su país y recordado por la cercanía que mantuvo con el Gobierno del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), que cumple una condena a 25 años de cárcel por delitos de lesa humanidad y corrupción.