El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y los jefes de misión de la troika aterrizan hoy en Atenas para examinar el estado de las cuentas públicas de Grecia y el nuevo plan de ahorro del Gobierno de cara a las próximas reuniones a nivel europeo.

Van Rompuy mantendrá una reunión este viernes con el primer ministro conservador griego, Andonis Samarás, a las 14.00 GMT, según la oficina del jefe de Gobierno heleno.

Se trata de un encuentro preparatorio de las próximas citas europeas en las que todos tienen claro que se discute nada menos que el futuro del euro: las reuniones del Eurogrupo la próxima semana en Chipre y en octubre en Luxemburgo, además de la cumbre europea extraordinaria prevista para noviembre.

También se espera que Van Rompuy mantenga algún tipo de contacto con los socios de la coalición, aunque no así con el principal partido de la oposición, la izquierda radical de Syriza, que ha tachado de "insulto al pueblo griego" la negativa de reunirse del presidente europeo.

Igualmente llegan hoy a Atenas los jefes de misión de la troika -Comisión Europea (CE), Banco Central Europeo (BCE) y Fondo Monetario Internacional (FMI), después de que su equipo técnico comenzara una nueva misión sobre el terreno ya la semana pasada.

Estos representantes de las entidades externas que han acordado dos gigantescos rescates para salvar a Grecia de la bancarrota mantendrán reuniones con las autoridades del Gobierno griego para examinar las nuevas medidas de austeridad exigidas a cambio de la concesión de un nuevo tramo de ayuda financiera.

En este sentido, el ministro de Finanzas griego, Yannis Sturnaras, se reunirá el domingo con los jefes de misión de la troika y Samarás los recibirá el lunes antes de partir hacia Fráncfort (Alemania), donde el martes se entrevistará con el presidente del BCE, Mario Draghi.

Sin embargo, la aprobación de los nuevos recortes aparece llena de obstáculos pues las reuniones de los líderes políticos que apoyan a la coalición de gobierno para dar el visto bueno final a las medidas se han ido posponiendo.

Los socios menores de la coalición -los socialdemócratas del Pasok y los centroizquierdistas de Dimar- se oponen a que los 11.600 millones de euros que habrá que retirar de los presupuestos de 2013 y 2014 se ceben en los salarios y las pensiones más bajas.

Ya la eventualidad de que se aprueben nuevos recortes de ingresos ha provocado fuertes protestas de los jubilados y los funcionarios, especialmente de la policía que ayer congregó a 5.000 manifestantes y prometió "resistencia de todos los trabajadores" contra las reducciones.

De hecho, el líder del Pasok, Evangelos Venizelos, recordó ayer a Samarás que "esto no es un gobierno unipartidista" e instó al primer ministro a convocar cuanto antes la reunión tripartita para pactar el plan de austeridad, que se lleva negociando desde hace un mes y medio.