Al menos seis sanatorios privados de Guatemala se han negado a prestar asistencia médica al costarricense Alejandro Jiménez, alías "El Palidejo", acusado de haber ordenado el ataque en el que murió el trovador argentino Facundo Cabral, denunció hoy uno de su abogados defensores.

"Hemos presentado una denuncia ante la Procuraduría de los Derechos Humanos, para que se hagan las investigaciones", dijo a los periodistas Alexis Calderón, uno de los letrados que integran la defensa de Jiménez.

El costarricense, según el jurista, "padece de hipertensión y su médico particular ha sugerido que sea internado" en un centro asistencial "para evitar que se empeore" su salud, pero "seis hospitales privados se han negado a atenderlo".

Calderón no precisó los nombres de los sanatorios que han negado la asistencia a "El Palidejo" ni las razones que han expuesto para ello, pero insistió en que de esa forma se violan los derechos humanos de su cliente.

Aseguró que la médico privada de Jiménez ha presentado un informe ante el juzgado que conoce el caso sobre el estado de salud del acusado, para "liberar su responsabilidad", ya que debido a su cuadro de hipertensión "es un paciente de alto riesgo", y ha sugerido que sea internado en un hospital para que sea tratado.

El pasado lunes la jueza Carol Patricia Flores ordenó trasladar a Jiménez a las clínicas de la Liga Nacional del Corazón, un centro asistencial especializado en enfermedades cardíacas, para verificar el verdadero estado de salud del acusado, luego de que sus abogados adujeran que padecía quebrantos de salud.

Flores canceló la audiencia judicial prevista para ese día, con el fin de decidir si se inicia proceso penal en contra de "El Palidejo", y la reprogramó para el próximo lunes.

Jiménez, quien fue capturado en marzo pasado en Colombia y expulsado de inmediato a Guatemala, es acusado por la Fiscalía de este país de los delitos de asesinato, asesinato en grado de tentativa, y asociaciones ilícitas.

Por este hecho también serán enjuiciados los guatemaltecos Audelino García Lima, Elgín Enrique Vargas Hernández, Juan Hernández Sánchez y Willfred Allan Stokes Arnold, sindicados como autores materiales de la muerte de Cabral.

Según las investigaciones de la Fiscalía, éstos habrían sido los sicarios contratados por Jiménez para atacar al empresario nicaragüense Henry Fariña, hecho en el que murió Facundo Cabral, el 9 de julio de 2011.