Con sus ríos, playas paradisíacas y arrecifes de coral, Recife es uno de los lugares favoritos de los brasileños para vacacionar y relajarse.

Pero, a 20 kilómetros del centro, hay una situación caótica.

Más de 4.000 obreros trabajan día y noche para construir el estadio que esperan que llame la atención del mundo a la ciudad en el noreste del país llamada la Venecia de Brasil.

La compañía constructora dice que ya se terminó el 52% de las obras de la Arena Pernambuco, aunque el cronograma estipulaba que la semana pasada se tendría que haber llegado al 60%.

Los encargados del estadio tienen que llegar al 80% en octubre, cuando la FIFA visitará la ciudad para una última inspección para corroborar si la instalación con capacidad para 46.000 espectadores estará lista en febrero.

Se supone que el estadio sea uno de los que albergue partidos de la Copa Confederaciones de 2013, una especie de fogueo para el Mundial de 2014. No cabe duda que Recibe será sede de la Copa del Mundo, pero la ciudad no quiere ser excluida del campeonato del próximo año.

"Tendremos problemas para cumplir con las fechas si hay cualquier contratiempo", dijo a la AP Ricardo Leitao, el oficial gubernamental a cargo de la organización del Mundial en Recife. "No podemos desperdiciar un solo día. Tenemos que pisar el acelerador a fondo".

Recife intenta evitar los papelones que hicieron otras ciudades que no pudieron participar de ediciones anteriores de la Confederaciones. Le sucedió a Kaiserslautern en Alemania en 2005, y a Puerto Elizabeth en Sudáfrica en 2009.

El estadio Nelson Mandela Bay de Puerto Elizabeth fue elegido originalmente como sede de aquella Confederaciones, pero fue eliminado porque los organizadores creyeron que no estaría listo. Kaiserslautern retiró su candidatura porque quería evitar el gasto adicional para que la ciudad estuviese lista para el torneo.

Cuando la FIFA anunció que Río de Janeiro, Brasilia, Belo Horizonte, Fortaleza, Salvador y Recife serían sedes de la Confederaciones, el organismo rector del fútbol mundial fue enfático en que Salvador y Recife serían incluidos sólo si mostraban suficientes avances en sus obras en noviembre, cuando se empezará a preparar la venta de boletos.

La FIFA indicó que preparó itinerarios de partidos con cuatro y cinco ciudades, en caso de que Salvador y Recife no estén listos a tiempo.

Salvador ya completó el 70% de las obras de su estadio Arena Fonte Nova, y parece tener su puesto seguro, pero Recife ha provocado preocupación desde hace tiempo.

El secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, dijo la semana pasada que aunque no hay estadios atrasados en sus cronogramas, la situación de Recife tiene que ser vigilada con cuidado.

"No hay problemas con este estadio para el Mundial", indicó Valcke. "Sólo hay un problema para asegurar que el estadio podrá cumplir con todos los compromisos y requisitos para la Copa Confederaciones. Es eso, es muy sencillo".

La Arena Pernambuco originalmente iba a ser terminada a fines de 2013, pero cuando la ciudad fue elegida como sede de la Confederaciones, la FIFA cambió las fechas y todas las obras tuvieron que ser aceleradas.

Además, es el único estadio entre los seis de la Confederaciones que no existía, por lo que todo tuvo que comenzar de cero. Las obras arrancaron en julio de 2010.

"Estamos confiados, pero tenemos que ser realistas", expresó Leitao. "Tuvimos que acelerar los cronogramas por 10 meses, ajustar todas las etapas de construcción. Esta es una gran tarea, no es nada sencilla".

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Tales Azzoni está en Twitter como http://twitter.com/tazzoni