El Municipio de Quito declaró hoy una situación de emergencia por la serie de incendios que se han registrado en la ciudad y alrededores en los últimos días y que han afectado 1.154 hectáreas, sobre todo zonas boscosas y de matorrales.

El alcalde de Quito, Augusto Barrera, indicó que la declaración de emergencia busca "enfrentar con más vigor y recursos los incendios forestales", según informó el Ayuntamiento en un boletín.

Barrera explicó que entre el 1 y el 6 de septiembre se han registrado cinco flagelos de gran magnitud, frente a los cuales los equipos de bomberos han trabajado jornadas de hasta 72 horas seguidas.

Al menos una veintena de miembros de la casaca roja ha sufrido lesiones o quemaduras en su trabajo contra las llamas, añade el comunicado.

Según reportes de prensa, a los incendios que se registraron hace algunos días en las laderas de los montes que circundan la ciudad, se sumaron grandes flagelos en los valles aledaños, sobre todo en la zona de Puembo y Lumbisí, ocurridos el jueves, que tiñeron de una estela de humo a una gran parte de la capital.

El Ayuntamiento señaló que la declaración de emergencia obedece también a la probabilidad reportada por el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) de que la temporada seca se extendería un mes más, con una humedad del 32 por ciento, vientos de moderados a fuertes y lluvias por debajo de lo normal para la zona.

Según un informe de la Sala de Situación Metropolitana, del Municipio, "el 99,9 por ciento de los incendios forestales han sido generados por causas antrópicas, es decir provocados por la acción del ser humano".

La operación contra las llamas está a cargo de 200 miembros del Cuerpo de Bomberos, 30 guías forestales, 56 de cuadrillas de empresas municipales, otras 20 de la Policía Metropolitana y 30 de las Fuerzas Armadas.

También se han incorporado equipos de esas instituciones y un helicóptero del servicio aéreo de la Policía Nacional.

Barrera explicó que el plan operativo emergente se aplicará en virtud de que en las cuatro semanas siguientes "tendremos altas temperaturas, vientos y una enorme radiación, resequedad absoluta y disminución de la humedad".

Además, denunció "prácticas irresponsables de quemas de vegetación que predisponen los incendios" y dijo que "se opera al límite en la respuesta, ya que no se pueden dejar de atender otros incendios que se producen cotidianamente en la ciudad".

La emergencia, añadió, implica el "fortalecimiento de la capacidad operativa del Cuerpo de Bomberos" y anunció que 50 efectivos de otras unidades de varias localidades del país se sumarán a la operación.

También se contará con 150 efectivos de las Fuerzas Armadas, para "abrir líneas cortafuego", y un centenar de cadetes de las escuelas de formación de policías.

Asimismo, dijo que con la emergencia se prevé "mejorar y cualificar la dotación" de agua y que incluso se pedirá a las empresas privadas que aporten camiones cisterna para apoyar al Cuerpo de Bomberos.

Barrera también pidió a la ciudadanía colaborar con la vigilancia y apoye a los mecanismos de "alerta temprana" sobre incendios que operan en el Municipio.