El presidente chileno, Sebastián Piñera, eludió hoy pronunciarse sobre las críticas de Perú acerca de la supuesta ruptura de la confidencialidad en su litigio marítimo y reiteró su respeto al fallo que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya debe dar a conocer en 2013.

Las autoridades peruanas aseguraron ayer que Piñera había incumplido la reserva del proceso al revelar el miércoles algunos de los hechos que Chile ha presentado como pruebas que sustentarían su postura, basada en la defensa del paralelo 18º 21' 03'' Sur como límite marítimo.

Esa confidencialidad rige hasta que en diciembre se celebren los alegatos orales del proceso, momento en el cual se podrá divulgar el contenido de los documentos que ambos países han presentado durante la fase escrita.

A su llegada este viernes a la ciudad rusa de Vladivostok, donde participará en la XX Cumbre de Líderes del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), y a preguntas de los periodistas, Piñera evitó pronunciarse sobre esta polémica.

La posición de Chile "es fuerte y clara. Se fundamenta no solamente en el derecho, y básicamente en los tratados del año 1952 y 1954, sino que además se fundamenta en los hechos", se limitó a señalar.

"Durante los últimos 60 años, los tres países firmantes de ese acuerdo, Ecuador, Perú y Chile, respetaron lo que ahí se establecía, acuerdo que también fue reconocido por los principales países del mundo", declaró el mandatario, según consta en un comunicado oficial del Gobierno chileno.

"Chile enfrenta con tranquilidad, firmeza y con serenidad el proceso ante la Corte de La Haya y naturalmente vamos a respetar el fallo, porque Chile es un país respetuoso del derecho internacional y que cumple los tratados que firma", reiteró Piñera.

Con su demanda, presentada en 2008, Perú busca que la Corte establezca los límites marítimos bilaterales en una línea equidistante a las costas de ambos países, con lo que ganaría unos 35.000 kilómetros cuadrados de mar sobre los que actualmente Chile ejerce soberanía.

En cambio, Chile defiende que los límites quedaron fijados en el citado paralelo según los dos acuerdos suscritos en los años 50, que Lima, en su demanda, considera solo convenios pesqueros.