El expresidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz 1987, Óscar Arias, consideró hoy que el cese de las hostilidades debe ser el primer paso para iniciar las conversaciones de paz entre el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

"Creo firmemente que la negociación debe iniciar por el tema más controversial, que es también el más complejo: el cese de todas las hostilidades", expresó en un comunicado Arias, quien aseguró que eso fue lo que ocurrió en Centroamérica para lograr la paz en la década de los años 80.

Arias, que fue presidente de Costa Rica en los períodos 1986-1990 y 2006-2010, dijo que "no tiene sentido discutir sobre plazos, condiciones, amnistías, si no existe un acuerdo para poner fin a toda forma de violencia".

"Acordar un alto al fuego, a los secuestros, a los asaltos, a los atentados, sería una demostración elemental de buena fe por parte de las FARC, pero también una de las mejores maneras de aumentar las probabilidades de que ambas partes se sientan comprometidas a llevar la negociación hasta el final", manifestó el Premio Nobel.

Las FARC anunciaron ayer que propondrán un cese el fuego bilateral nada más iniciarse el diálogo, lo que está previsto para el 8 de octubre, pero el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, se mostró en desacuerdo desde el primer momento con esa propuesta.

Santos ratificó que no aceptará un alto el fuego hasta que no se llegue a un pacto final con la guerrilla rebelde, en armas desde 1964 y con unos 8.500 combatientes.

El expresidente Arias destacó el "encomiable esfuerzo" que está realizando Santos para poner fin a "uno de los más largos y dolorosos episodios de violencia en la historia de América Latina", por lo hizo un llamado a tener "fe, esperanza, apoyo y colaboración" en el proceso.

Arias restó importancia al hecho de que en el pasado otros esfuerzos similares hayan fracasado en Colombia y aseguró que es difícil que algún actor internacional se atreva a boicotear el proceso de paz en Colombia, por lo que instó a las partes a "no darle largas a la negociación".

"La paz no es fruto de la impaciencia. Pero mucho menos es fruto del perfeccionismo y la postergación. Las partes deben sentir que tienen tiempo para decidir, pero que ese tiempo no es ilimitado", argumentó.

El Nobel de la Paz pidió a las partes que tomen como ejemplo el proceso de pacificación de Centroamérica, por el cual él ganó el Nobel de la Paz en 1987, sobre todo "la humildad, flexibilidad, hidalguía y sentido de responsabilidad histórica".

"Lo que nos enseñan procesos como el de Irlanda del Norte, como el de Suráfrica, como el de Centroamérica, es que la paz no es la obra de héroes ni titanes, sino de hombres y mujeres imperfectos, luchando en tiempos difíciles, por un resultado incierto", expresó.

La canciller de Colombia, María Ángela Holguín, realizó esta semana una gira por Centroamérica, donde dijo que percibió apoyo y solidaridad para el proceso de paz y donde quiso empaparse del ejemplo de pacificación en países como El Salvador y Guatemala.