Varios miles de simpatizantes del gubernamental Movimiento Al Nahda, de corriente islamista moderada, se manifestaron hoy para apoyar al Gobierno y pedir que se acelere "la limpieza de la administración y de la prensa de corruptos del antiguo régimen" del dictador Zin el Abidin Ben Ali.

Los manifestantes se congregaron en la céntrica plaza de la Kasba, ante las sedes del ayuntamiento y del primer ministro, después de la oración del mediodía del viernes.

"El pueblo pide el saneamiento de la Justicia" o "Queremos la lista negra de los periodistas corruptos", fueron algunas de las consignas escritas en las pancartas de los participantes.

La concentración convocada por las juventudes de Al Nahda forma parte de una campaña lanzada a mediados de agosto en internet con el título de "Ekbes" (Aprieta) y el subtítulo de "Un grupo de presión para el saneamiento", como señala su página en la red social Facebook.

El ministro de Justicia, Nuredín El Behiry, calificó la iniciativa de "positiva" porque, según él, pretende "activar las reformas, juzgar a los corruptos y reafirmar al pueblo tunecino que los que eligieron no se cruzan de brazos ante los enemigos de la revolución", tal y como recoge hoy la prensa local.

"No es cuestión de que los miembros de la Agrupación Constitucional Democrática (antiguo partido de Ben Ali) regresen a la escena política", subrayó el ministro.

Por su parte, el responsable islamista Riad Chaibi proclamó ante los manifestantes su deseo de que "la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) adopte una ley que impida a los miembros del RCD hacer política, al menos, durante 10 años".

Asimismo, Riad acusó a los medios de comunicación de "no informar de los logros del gobierno en las regiones".

La multitudinaria concentración coincide con un momento en el que se han multiplicado las muestras de descontento social por la crisis económica en la que el país lleva inmerso desde antes de la caída de Ben Ali, en enero de 2011, o por las recientes subidas de los precios.

Varias asociaciones de la sociedad civil y el Sindicato Nacional de Periodistas Tunecinos (SNJT) han denunciado en los últimos meses los supuestos intentos del Ejecutivo por someter a los medios públicos de comunicación y a los intelectuales mediante el nombramiento de directores afines o procesamientos judiciales.