La Cruz Roja ha obtenido "compromisos" de parte de las autoridades sirias de que dejarán de obstaculizar la entrada y distribución de ayuda humanitaria, y que "estudiarán" la posibilidad de permitir las visitas a los centros de detención, según anunció hoy el presidente de la institución, Peter Maurer.

"Sabemos que las peores violaciones tienen lugar en los centros de detención donde están los detenidos antes de ser trasladados a las prisiones. Por esos hemos pedido concretamente que se permitan estas visitas", señaló Maurer en rueda de prensa en Ginebra, tras una visita de tres días a Damasco durante la cual se entrevistó con el presidente de Siria, Bacher al Asad.

Maurer trasladó peticiones similares a los grupos de oposición, aunque mostró sus dudas de que estas se concreten dado la dispersión y multiplicidad de éstos.