Jóvenes judíos propinaron una paliza a un joven palestino y le causaron heridas de mediana gravedad, en un nuevo acto de violencia en Jerusalén hacía la minoría árabe.

Los hechos, de los que da cuenta hoy el diario Yediot Aharonot, ocurrieron la madrugada del jueves en uno de los barrios más modestos de la ciudad, Katamon, al que el palestino había acompañado a una joven judía que trabaja con él en un hotel de la ciudad.

"Escucharon mi nombre y se lanzaron a por mí", dijo al diario Ibrahim abu Ata desde su cama en el hospital Shaarei Tsedek, donde ingresó con una fractura en la pierna.

Abu Ata relató que esa noche todos los empleados del hotel participaron en una fiesta en una de las discotecas de la ciudad y que la chica, que había bebido demasiado, le pidió a él y a otro compañero judío que la acompañaran a casa.

Tras salir del coche, seis o siete jóvenes, judíos según la propia víctima, se les acercaron para preguntar qué pasaba con la chica.

"Ibrahim, Ibrahim, déjalos, no hables con ellos", le dijo ella, tras lo cual el grupo se percató que se trataba de un árabe y comenzaron a agredirle.

Según el diario, el segundo amigo de la chica intentó impedir la agresión pero cuando vio que no podía enfrentarse al grupo atacante telefoneó a la policía, lo que ahuyentó a los agresores.

Miki Rosenfeld, portavoz de la Policía israelí, confirmó a Efe el suceso y señaló que "aún no está claro el trasfondo".

"No sabemos todos lo detalles de lo que ocurrió, puede tener también un trasfondo romántico", dijo al ser preguntado sobre el supuesto móvil racista de la agresión.

Hace sólo un mes, otro joven árabe fue agredido en una céntrica calle hasta perder el conocimiento e ingresar en coma en un hospital de la ciudad.

En ese caso, el ataque perpetrado por decenas de adolescentes judíos, generó una ola generalizada de condenas y de advertencias en los medios locales sobre el creciente fenómeno del racismo en la sociedad israelí.

Rosenfeld agregó que ocho adolescentes -entre ellas dos chicas- y un adulto de 19 años están detenidos por esa agresión, que se originó cuando una de las adolescentes se quejó ante sus amigos de que había sufrido una agresión sexual por parte de un árabe, lo que era falso.

"Después de oír a su amiga los adolescentes salieron en busca del supuesto agresor", explicó el portavoz.