La vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, subrayó hoy el apoyo de España a las negociaciones de paz con las FARC impulsadas por el presidente colombiano, José Manuel Santos.

En su comparecencia ante la prensa tras el Consejo de Ministros de este viernes, la vicepresidenta y portavoz del Ejecutivo señaló que ayer el jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, mantuvo una conversación con Santos "para reiterarle el apoyo de España y su deseo de éxito en un proceso difícil", destacó Sáenz de Santamaría.

"Los diferentes Gobiernos de España -recordó- siempre han apoyado a los presidentes de Colombia en este asunto y lo seguiremos haciendo. También se apoyaron otras negociaciones en otros países de América Latina en el pasado".

Aunque resaltó que tal proceso de negociaciones con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia "indudablemente es una cuestión muy compleja", pero, añadió, "España apoya las decisiones legítimas en este caso de un Gobierno y del presidente Santos".

Ahora, agregó, "hay otros países involucrados porque así lo ha querido el presidente de Colombia en función de las necesidades del proceso y el presidente sabe que puede contar con nosotros en apoyarle en lo que sea bueno para el pueblo colombiano".

Sáenz de Santamaría demandó que no se establezcan eventuales paralelismos entre la situación de la FARC y de la organización terrorista ETA, sobre la cual el Gobierno de Mariano Rajoy, añadió, tiene "una línea de actuación muy clara".

"Ver paralelismos desde luego es no conocer la realidad que creo que los españoles las conocen muy bien", observó la portavoz del Gobierno español.

Las FARC hicieron ayer sus planteamientos respecto al diálogo de paz que comenzará el 8 de octubre en Oslo, entre ellas la de incluir como negociador a un dirigente guerrillero que cumple condena en EEUU, a lo que el Gobierno colombiano respondió pidiendo realismo para que el proceso no naufrague antes de empezar.

Después de su apertura en Oslo, el diálogo entre el Gobierno colombiano y las FARC, producto de un acuerdo suscrito en La Habana el 26 de agosto pasado tras medio año de conversaciones exploratorias, continuará en Cuba, cuya Administración es garante del proceso junto a la de Noruega.