El presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja dijo el viernes que el mandatario sirio Bashar Assad lo bombardeó con preguntas durante una reunión "positiva" que sostuvieron esta semana, la cual le dejó la impresión de que es un líder con un interés serio en resolver la crisis humanitaria que enfrenta la nación en guerra civil.

Peter Maurer, presidente de la organización con sede en Ginebra, dijo que sus conversaciones con Assad fueron "sobrias, concisas". Agregó que el mandatario parecía genuinamente interesado en resolver cuestiones sobre la manera de proveer acceso a detenidos y franquear la entrega de alimentos, medicinas y otros suministros a centenares de miles de personas.

Maurer dijo a reporteros que visitó además zonas rurales en los alrededores de Damasco donde residentes le narraron "horribles recuentos de ataques armados" que le dejaron horrorizado.

Los relatos, señaló, le dejaron convencido de que Siria está enfrascada en una guerra civil, ya que "todas las características de un conflicto armado se están desplegando ante nosotros".

Maurer, quien acababa de regresar de una visita de tres días a Siria, dijo que la Cruz Roja asume que tiene acceso a todos los detenidos, basándose en las obligaciones del país bajo las leyes humanitarias internacionales, pero que Assad no ofreció promesas firmes de cómo se implementará eso.

Assad, agregó, "expresó su disposición a atender este problema".

Desde que el levantamiento popular comenzó en marzo de 2011, decenas de miles de personas han sido detenidas en Siria, dijo Maurer, y "sus derechos fundamentales deben hacerse valer y deben poder ponerse en contacto con sus familias".

Al preguntársele sus impresiones sobre Assad, Maurer, un veterano diplomático suizo, se negó a pormenorizar. Pero dijo que Assad y otros ministros en general coincidieron en la necesidad de reducir las barreras para la entrega de ayuda humanitaria.

En su primera conferencia de prensa en la sede de la Cruz Roja desde que tomó el timón del organismo, se le preguntó a Maurer qué lo hacía pensar que Assad cumpliría con lo que se ha comprometido.

"Hay un dicho: Hasta no ver, no creer", respondió. En su reunión, Assad hizo "preguntas muy detalladas" que lo dejaron convencido de que "está seriamente interesado" en hallar soluciones a los muchos retos y problemas, dijo Maurer.

"El conflicto se desarrolla de maneras distintas en diferentes partes del país", dijo Maurer. "Nos enfrentamos a una nueva situación en un nuevo contexto", agregó.

La evaluación que la Cruz Roja hace del enfrentamiento, en particular lo referente a que es una guerra civil, tiene ramificaciones legales y humanitarias importantes debido a que el papel del organismo como vigilante de las Convenciones de Ginebra lo hacen juez de las reglas de la guerra.

"Las necesidades son crecientes al tiempo que la violencia se extiende", dijo Maurer. "Muchos hombres, mujeres y niños que podrían salvarse están muriendo diariamente porque carecen de acceso a asistencia médica".

Maurer dijo que la Cruz Roja busca la manera de entablar contacto similar con la oposición siria, pero que esas conversaciones son más difíciles debido a la naturaleza fragmentada de los grupos antigubernamentales.