Las autoridades de Costa Rica han registrado hasta hoy cerca de mil réplicas del sismo de magnitud 7,6 en la escala de Richter que sacudió el país el pasado miércoles y que causó daños materiales moderados, mientras unas 350 personas permanecen en albergues.

El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) indicó este viernes en un comunicado que hasta las 7.30 horas (13.30 GMT) se contabilizaban 925 réplicas del temblor, que tuvo su epicentro en Sámara, provincia de Guanacaste (Pacífico), unos 200 kilómetros al noroeste de San José.

Durante esta jornada los pobladores de Guanacaste han reportado que han percibido varias réplicas, la más fuerte una de magnitud 4 en la escala abierta de Richter que se produjo a las 13.53 hora local (19.53 GMT).

El réplica más fuerte después del terremoto principal fue uno de magnitud 5,1 en la escala de Richter, ocurrido la madrugada del jueves pasado.

Por su lado, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) informó este miércoles que 350 personas permanecen en albergues por temor a regresar a sus casas debido a las réplicas o porque resultaron afectadas.

La CNE contabiliza 234 casas con algún tipo de daño tras el sismo, la mayoría ubicadas en zonas cercanas al epicentro y a lo largo de la costa del Pacífico y algunas en zonas montañosas del centro del país.

Las autoridades informaron que los servicios básicos funcionan con normalidad en toda Costa Rica y que solo el hospital Monseñor Sanabria, en la provincia de Puntarenas (Pacífico central), ha sido cerrado por los daños que sufrió.

Por su parte, la Cámara Nacional de Turismo (Canatur) indicó que todas las carreteras de acceso a zonas turísticas están habilitadas, que el 99 % de los hoteles del país funcionan con normalidad y que solo el 10 % reportó algún tipo de daño mínimo por el sismo.

El presidente de Canatur, Juan Carlos Ramos, hizo un llamado a los turistas para que no cancelen su reservas en hoteles, pues "la oferta turística costarricense está trabajando sin ningún problema".

El Gobierno aún no cuantifica los daños, pero los partidos de oposición han solicitado utilizar una donación china de 8 millones de dólares a la que no se le ha definido destino.

El del miércoles fue el segundo temblor más fuerte en la historia de Costa Rica, sólo superado por el de magnitud 7,7 ocurrido en 1991 en la provincia de Limón, en la costa del Caribe, que causó la muerte de 48 personas.

La única víctima mortal que se puede asociar al temblor del miércoles es una mujer de 55 años que falleció a causa de un infarto, y, según las autoridades de socorro, no se registraron personas heridas.

El Gobierno costarricense agradeció en un comunicado las muestras de solidaridad y ofrecimientos de ayuda de países amigos, pero descartó solicitar cooperación internacional para enfrentar las consecuencias del sismo.