Un posible conflicto familiar y un todoterreno verde que se está buscando son dos de las pistas en las que trabajan los investigadores para esclarecer la matanza, el pasado miércoles, de cuatro personas en un camino forestal poco frecuentado cerca del lago de Annecy, en los Alpes franceses.

El fiscal de Annecy, Eric Maillaud, reiteró que por ahora no se puede privilegiar ninguna hipótesis, tampoco esas dos pistas, y en conferencia de prensa mostró su confianza en que las pesquisas puedan avanzar gracias a la cooperación con la policía del Reino Unido, a donde se ha enviado un equipo de cuatro gendarmes.

Sobre el todoterreno verde visto por el ciclista que descubrió la escena del crimen en el municipio de Chevaline, Maillaud afirmó que "no es el punto clave de la investigación" y, aunque se trata de identificar, recordó que en una región montañosa como esa hay muchos vehículos de este tipo.

También insistió en matizar lo que llamó "rumores" sobre la posible implicación en el asesinato múltiple del hermano de uno de los fallecidos, el padre de familia Saad Al Hilli, ingeniero de 50 años de origen iraquí instalado en el Reino Unido.

El fiscal reconoció que la policía británica les ha hablado de "un conflicto por dinero" entre Saad Al Hilli y su hermano Zaid, que se presentó ante los agentes del Reino Unido cuando se enteró por los medios de la muerte del primero y de nuevo esta mañana para aclarar que no tiene nada que ver con los hechos.

No quiso entrar en la naturaleza del contencioso por la herencia del padre de ambos, un industrial iraquí fallecido el pasado año con propiedades en Francia, España, Reino Unido, Irak y Suiza, pero admitió que "es un elemento importante".

Los gendarmes desplazados a Londres tienen intención de interrogarlo como testigo dentro de la doble investigación judicial abierta en Francia, una por asesinatos y otra por tentativa de asesinatos.

Esta última se explica porque el o los autores de la matanza -el fiscal no quiso precisarlo para no dar pistas, como tampoco las armas utilizadas- intentaron acabar con todas las personas presentes para no dejar testigos.

Pese a todo, hubo dos supervivientes, dos hermanas de cuatro y siete años: la mayor, herida de gravedad que está en coma artificial y a la que no se ha podido preguntar, y la otra que resultó ilesa y que permaneció escondida bajo las piernas del cadáver de su madre durante horas, sin que los gendarmes que custodiaban el escenario de la matanza se percataran de ello.

Los investigadores hablaron con ella, pero su testimonio "no aporta nada a la investigación", según el fiscal, quien dijo que la niña, que escuchó lo que pasaba pero no vio nada, recibe atención psicológica y se prevé entregarla a algún miembro de la familia que ofrezca garantías.

Al menos, la menor permitió confirmar que dos de los muertos son sus padres.

El tercer cadáver que estaba en el coche de la familia es de una mujer de 74 años con pasaporte sueco que podría ser una pariente o amiga y el cuarto de un ciclista de la región que "estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado", dijo Maillaud.

Los cuatro recibieron múltiples impactos de bala (se encontraron 25 casquillos dentro y fuera del coche) y, en particular, un disparo cada uno en la cabeza.

Las autopsias se iniciaron hoy y no debían estar finalizadas hasta la noche local, de forma que los resultados probablemente no se comunicarán hasta mañana.

Si los medios de comunicación han especulado con la personalidad de Saad Al Hilli, el representante del Ministerio Público negó que tuviera antecedentes por terrorismo o hubiera sido objeto de vigilancia por ese motivo por los servicios secretos.

La familia había llegado de vacaciones con su caravana el pasado 29 de agosto a Francia, adonde viajaba con frecuencia, y se instaló el 3 de septiembre en un cámping a orillas del lago de Annecy en el que ya había estado en el pasado.