El Gobierno dominicano buscará en las próximas semanas un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que le avale a la hora de lograr la financiación necesaria para paliar el déficit y cumplir promesas en materia de educación y pago de deuda del sector eléctrico, entre otros asuntos.

El presidente dominicano, Danilo Medina, anunció esta semana que en los próximos días llegarán a Santo Domingo responsables del FMI, con quienes el Gobierno discutirá los pormenores de un acuerdo cuyos ejes principales no han trascendido.

Se tratará, presumiblemente, de un pacto "stand by" que no llevará aparejado desembolso de recursos y tendrá una vigencia máxima de dieciocho meses, según anunció Medina durante la campaña electoral para las elecciones de mayo, en las que, como candidato del gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD) venció al expresidente Hipólito Mejía, del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).

El profesor del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) Pavel Isa Contreras, explicó a Efe que si se firmara un acuerdo de un año, el próximo presupuesto deberá movilizar recursos por valor de cerca de 150.000 millones de pesos dominicanos (unos 3.848 millones de dólares).

Esa cantidad sería la necesaria para empezar a acometer la reducción de un déficit de entre 60.000 y 70.000 millones de pesos anuales desde 2008 (1.500 y 1.800 millones de dólares), es decir, entre el 2 y el 2,5 % del Producto Interno Bruto (PIB).

Además, el Gobierno se ha comprometido a elevar al 4 % del PIB la inversión en educación preuniversitaria, lo que supone otorgar a este capítulos unos 90.000 millones de pesos (unos 2.300 millones de dólares) y deberá, por otra parte, destinar unos 800 millones de dólares a un subsidio eléctrico "transparente", dijo el experto.

Medina tendrá también que elevar en 25.000 millones de pesos (cerca de 640 millones de dólares) el pago de la deuda.

"Todo esto no es déficit, pero (el presidente) va a tener que financiar estas cantidades o aumentar impuestos o reducir gastos", explicó Isa, quien reiteró, en todo caso, que será necesario "reubicar recursos por valor de 150.000 millones" de pesos (3.848 millones de dólares).

El economista dijo que cualquier acuerdo de estas características "tiene que tener una base de sustentación social importante" y recordó el llamamiento que Medina hizo al Consejo Económico Social para la búsqueda de un pacto fiscal a largo plazo.

"Pero el anuncio que se hace aparentemente pone en el asiento de atrás del vehículo el pacto fiscal con la sociedad dominicana, genera dudas de si el Gobierno va a tener en cuenta a la sociedad o va a imponer con su mayoría en el Congreso un pacto con el Fondo Monetario Internacional", expuso Isa.

Sobre las características del acuerdo, el extécnico del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), auguró que el FMI pedirá al Ejecutivo dominicano un plan de acción que combine la reducción del gasto y el aumento de impuestos, lo que supondría una modificación del sistema tributario y una elevación de la recaudación impositiva.

Pero recordó que sectores de la sociedad civil dominicana se oponen a este tipo de reforma y abogan más bien por una reforma del Estado, "de la forma en que gasta el Estado" -dijo-, para, en una etapa posterior, plantear otro modelo de financiación pública.

"La importancia de un acuerdo de este tipo es que hace viable el financiamiento. No vas a hacer todos los ajustes por la vía del gasto, porque eso sería brutal" y por ello, acudir al FMI permite establecer un plan creíble a partir del cual, el organismo internacional otorga "un sello de garantía que te abre las puertas al financiamiento", apostilló.

A partir de ahí, y puesto que el Gobierno dominicano "agotó su cuota en el Fondo", recordó Isa Contreras, habrá que acudir al Banco Mundial, al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y a la banca privada en busca del crédito.