El gobierno de España está bajo presión para aceptar un rescate de sus finanzas públicas con posibles condiciones que significarían más dolores económicos para un país sumido en una profunda recesión y un desempleo de casi el 25%.

Pero el ministro de Economía, Luis de Guindos, dijo que España ha tenido ya avances significativos este año con reformas laborales y medidas para reducir un déficit en ascenso mediante alzas fiscales y reducciones del gasto.

"Ningún otro país hará un saneamiento tan profundo, rápido e importante", afirmó de Guindos en la inauguración de un encuentro entre el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, y la canciller alemana Angela Merkel.

En la década anterior, Alemania aumentó la edad del retiro, enmendó su Constitución para exigir un presupuesto equilibrado y estableció reformas en el mercado laboral y en el sistema de bienestar público. Varias medidas cruciales en 2003 redujeron las prestaciones laborales, las cuales fueron criticadas en ese momento por disminuir un preciado sistema de bienestar social.

Mientras se desarrolla la reunión de Rajoy y Merkel está previsto que el Banco Central Europeo anuncie un plan para adquirir bonos gubernamentales de países como España que padecen el elevado costo que sigue creciendo sobre su deuda.

Rajoy dijo en una entrevista publicada el jueves que ve la posibilidad de un programa de fondos del BCE con funciones más allá de la acción clave de contener la inflación entre los 17 países de la eurozona.

El pensamiento ortodoxo es muy bueno, expresó Rajoy al periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung. Pero no siempre todo aparece en blanco y negro, indicó.