La Policía y militares de Honduras desalojaron hoy a unos 200 campesinos que desde hace más de un mes invadieron unas tierras privadas, en el departamento de Colón, en el Caribe del país, informó una fuente policial.

Alexander Ávila, vocero de la Policía en Tocoa, en el Caribe de Honduras, dijo a Efe que unos 200 campesinos desalojaron "pacíficamente" la finca Los Laureles, ubicada en el Bajo Aguán, propiedad del empresario Miguel Facusse.

En los últimos tres años en esa zona han muerto más de 60 personas, en su mayoría campesinos, aunque también han caído guardias de seguridad privada, según el estatal Comisionado de los Derechos Humanos.

Ávila indicó que, ante la advertencia de los labriegos de que regresarán a ocupar de nuevo las tierras, "se intensificará la presencia policial".

"Ellos abandonaron solos la finca, no tuvimos que usar la fuerza", indicó la fuente, quien precisó que fiscales acompañaron el desalojo.

Los campesinos se instalaron el 20 de julio en la finca Los Laures, enfrentamiento en el que un guardia de seguridad privada resultó herido de bala.

Siete días después, dirigentes campesinos denunciaron que guardias privados de la finca mataron a tiros a Israel García, miembro del Movimiento de Recuperación Campesino del Aguán (MARCA).

Un campesino murió y un guardia de seguridad resultó herido de bala el pasado día 1 durante un enfrentamiento por la invasión de la finca "Bolero", ubicada en el Valle del Aguán.

El pasado 16 de agosto, el Parlamento limitó el porte de armas a personal militar, policial y de seguridad privado en Colón, con el fin de terminar con el conflicto.

El Gobierno que preside Porfirio Lobo ha tratado de ponerle fin a este conflicto agrario al comprar tierras a los terratenientes que luego ha entregado a los