El fallecimiento de una mujer, un policía con muerte cerebral y otro agente herido de gravedad fueron las consecuencias de un nuevo ataque realizado presuntamente por el grupo guerrillero Ejército del Pueblo Paraguayo en el norte del país.

El ministro del Interior Carmelo Caballero dijo el jueves en conferencia de prensa que la agresión armada se produjo en el pueblo Azotey, departamento de Concepción, a unos 387 kilómetros al norte de Asunción.

Los agentes heridos realizaban una guardia de rutina frente a la comisaría el martes por la noche cuando fueron baleados supuestamente por los rebeldes.

El suboficial Felipe Escobar sufrió heridas en el abdomen mientras su compañero Víctor Acosta, con complicaciones por heridas en uno de los pulmones, fue declarado en estado de muerte cerebral, según la médica Concepción Giménez del hospital nacional de policías.

Caballero indicó que tras el ataque a los agentes, cuatro supuestos combatientes del Ejército del Pueblo Paraguayo capturaron a una vecina de la comisaría llamada Eusebia Maiz en cuya boca colocaron una bomba de fabricación casera que, tras explotar, destruyó su cráneo.

Antonio Gamarra, jefe policial del departamento de Concepción, declaró en conferencia de prensa que la mujer era tía de uno de los integrantes del Ejército del Pueblo Paraguayo.

El grupo guerrillero, que en los últimos cinco años se hizo responsable de todos sus actos criminales, hasta el momento no emitió ningún comunicado.

El Ejército del Pueblo Paraguayo se inició en 1999 como una banda de asaltantes de bancos y financieras en el departamento de San Pedro, vecino de Concepción; y desde 2001 se dedicó a los secuestros extorsivos.