La compañía británica Lonmin, propietaria de la mina sudafricana de platino de Marikana, donde han muerto 44 personas durante una sangrienta huelga de cuatro semanas, anunció hoy la firma de un "acuerdo de paz" con los mineros, que sin embargo no apoya el sindicato que inició las protestas.

El acuerdo, firmado en la madrugada de hoy, pretende abrir paso a negociaciones salariales en un clima de calma que permita la vuelta al trabajo de los empleados, pero no ha sido apoyado por la Asociación de Trabajadores de la Minería y la Construcción (AMCU), que impulsó la huelga.

"Lonmin y los sindicatos que forman parte del comité de empresa han acordado abordar las demandas salariales a través de los cauces legales, y hemos invitado a AMCU y a los trabajadores a que tomen parte en las negociaciones", afirmó el director de Lonmin, Simon Scott, en un comunicado.

"Solo pedimos que estas negociaciones se desarrollen en un ambiente libre de intimidaciones y violencia", añadió Scott en la nota de la empresa minera.

"La compañía sigue comprometida con alcanzar una solución duradera en Marikana, y hará todo lo que pueda para que esto ocurra", concluyó el director de Lonmin.

Al contrario que AMCU, el sindicato mayoritario, la Unión Nacional de Mineros (NUM), se mostró satisfecho con la firma del acuerdo, y aseguró que las negociaciones salariales podrán comenzar al día siguiente de la firma.

"Ha sido un proceso muy duro. La Comisión de Arbitraje y Conciliación (CCMA) se encargará de dirigir la negociación, que deberá estar resuelta en el plazo de 30 días", explicó Peter Bailey, responsable del área de Salud y Seguridad del sindicato NUM.

La huelga de los trabajadores de la mina de Lonmin en Marikana fue iniciada el pasado 10 de agosto por el gremio de picadores de la explotación.

Los mineros reclaman un salario de 12.500 rand (unos 1.200 euros, 1.500 dólares), tres veces su retribución actual, y han asegurado que no firmarán un acuerdo de paz ni cesarán sus protestas si no se atienden sus demandas.

Un representante de los huelguistas, Zolisa Bodlwana, dijo a la agencia sudafricana de noticias Sapa, que no firmarán un acuerdo de paz.

"Abandonamos la reunión porque un acuerdo como ese no nos beneficia de ningún modo", aseguró Bodlwana.

Los mineros tenían previsto regresar hoy a la mina de Karee, parte de la explotación de Lonmin en Marikana, la cual amenazaron ayer con quemar si no interrumpía sus operaciones.

La huelga ha causado 44 muertes, entre ellas dos policías y dos guardias de seguridad.

El día más sangriento de la huelga fue el pasado 16 de agosto, cuando murieron 34 mineros acribillados por la Policía, un suceso que ha hecho revivir a Sudáfrica los momentos más violentos del apartheid, el régimen racista impuesto por la minoría blanca hasta 1994.

En total, 270 mineros fueron arrestado tras la matanza de sus 34 compañeros, de los cuales aún permanecen bajo custodia policial 108, aunque está previsto que sean puestos en libertad hoy.