El Ministerio del Interior de Pakistán ha ordenado la salida del país de los seis trabajadores extranjeros que la organización Save The Children tiene en este país surasiático, informó hoy a Efe un portavoz de la organización.

"El lunes recibimos instrucciones para que los expatriados de la organización salgan en un plazo máximo de dos semanas", dijo el portavoz Ghulam Qadri, quien recordó que los casi 2.000 trabajadores paquistaníes de su organización seguirán trabajando con normalidad.

"Vamos a acatar las instrucciones del Gobierno respecto a la salida de los seis extranjeros, pero mantenemos abierto el contacto para solucionar cualquier problema que haya", afirmó Qadri.

El Ministerio del Interior no dio ninguna razón para la orden fulminante de expulsión, pero las actividades tanto de Save The Children como de otras organizaciones humanitarias levantan suspicacias en parte del aparato de seguridad del país.

Las sospechas se agudizaron después de la falsa campaña de vacunación contra la hepatitis orquestada por la CIA para capturar a Osama Bin Laden en la provincia de Khyber-Pakhtukhwa, donde finalmente fue liquidado en mayo de 2011 por un comando de EEUU.

Un médico paquistaní, Shakil Afridi, fue arrestado y condenado por su participación en esa campaña, pero el portavoz de Save The Children negó categóricamente cualquier relación con esos hechos o con el médico, que actualmente cumple 33 años de condena en prisión.

"No tenemos absolutamente ninguna relación con aquello y no hay ninguna prueba que diga lo contrario", declaró Qadri, que reiteró que su entidad trabaja en perfecta coordinación con las autoridades locales y que tiene "todos los permisos requeridos".

"No queremos especular con las razones de la expulsión", dijo Qadri, y recordó que unos siete millones de niños paquistaníes se benefician del trabajo de Save The Children en Pakistán.