La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton dijo el jueves que sus conversaciones de esta semana en China fueron útiles a pesar de que pusieron de relieve grandes diferencias entre Washington y Beijing sobre asuntos internacionales importantes, desde la guerra civil en Siria hasta las disputas territoriales en el Mar Meridional de China.

"Incluso si no estamos de acuerdo — y créanme que ahora podemos hablar con toda franqueza — podemos explorar los temas más difíciles sin poner en peligro toda la relación", dijo Clinton en Dili, Timor Oriental, un día después de que se reunió con el presidente Hu Jintao y otros altos funcionarios chinos en Beijing.

Los medios oficiales chinos criticaron a Clinton durante su visita. Intercambió palabras francas con el ministro chino del Exterior, Yang Jiechi, sobre cómo poner fin al derramamiento de sangre en Siria.

Ella y Yang también estuvieron en desacuerdo total sobre el Mar Meridional de China, donde el gobierno del presidente Barack Obama teme que aumenten las tensiones avivadas por el nacionalismo entre China y sus vecinos más pequeños, algunos de los cuales tienen reclamos que se superponen entre sí.

"Como quedó de manifiesto ayer (miércoles), hay muchas cosas en las que Estados Unidos y China deben consultarse", dijo Clinton, citando asuntos como los de Irán y Corea del Norte, así como Siria y el Mar de China.

Clinton afirmó que ella, en lo personal, y Estados Unidos "no vamos a dejar de defender nuestros intereses estratégicos ni a dejar de expresar claramente nuestras diferencias".

China se ha resistido a las presiones de Estados Unidos y otros países para que la ONU sancione a Siria a fin de presionar al régimen del presidente Bashar Assad, alegando que la guerra civil en ese país debe resolverse a través de negociaciones.

Beijing también quiere negociar de forma individual con sus vecinos varias disputas territoriales sobre el Mar Meridional de China, rico en recursos. Rechaza la aplicación rápida de un código de conducta que permita prevenir conflictos, así como negociaciones multilaterales, por las que aboga Washington.