Ganarle a Italia fue un parteaguas. Ganarle a México terminó con casi un siglo de frustración.

Ahora la selección de fútbol de Estados Unidos buscará otro hito: uno que, en cierta forma, puede ser más importante que cualquiera de esas victorias memorables de este año.

Los estadounidenses juegan el viernes por la noche contra Jamaica en Kingston por las eliminatorias del Mundial de 2014 y tendrán la oportunidad de encabezar la tabla de posiciones del Grupo A. Será el partido de ida con los jamaiquinos, que visitarán a los norteamericanos el 11 de septiembre en Columbus, Ohio.

El primer partido de la serie, en el Estadio Nacional de Kingston, es vital, al menos desde la perspectiva de Estados Unidos.

"Queremos un resultado positivo, porque cargaremos con eso hasta el próximo partido", dijo el entrenador de Estados Unidos, Jurgen Klinsmann. "Nadie (de la selección estadounidense) debe pensar, ni siquiera por un segundo, en el partido en casa. Cada uno debe concentrarse sólo en el juego en Kingston y una vez que ese juego haya terminado podremos pensar en el partido como locales. Es complicado, pero es complicado para ambas partes", agregó.

Hasta el momento, Estados Unidos y Jamaica tienen cuatro puntos cada uno, pero los estadounidenses encabezan la tabla de posiciones gracias a una mejor diferencia de goles.

Ningún equipo estadounidense ha perdido jamás ante Jamaica: en sus 18 encuentros tuvieron 10 victorias y ocho empates. De esos partidos, cuatro se jugaron en Jamaica por eliminatorias y todos terminaron en empate.

"Va a ser difícil", dijo el delantero de Estados Unidos Clint Dempsey. "Los fanáticos van a estar muy atentos al juego, por lo que los jugadores van a estar realmente atentos al juego, así que va a ser un reto. Tenemos que cuidarnos", señaló.

Los norteamericanos no contarán con los titulares Landon Donovan y Michael Bradley, ambos con lesiones que evitaron que Klinsmann los convocara para la serie.