Estados Unidos instó hoy al Gobierno de Pakistán que permita que la organización Save the Children continúe sus labores en ese país, a raíz de la expulsión de los seis trabajadores extranjeros de esa entidad.

"Al igual que otros países donantes, Estados Unidos apoya firmemente la labor de Save the Children en Pakistán. Estamos profundamente preocupados y hemos elevado el asunto al Gobierno de Pakistán, y les hemos instado a que permita que Save the Children continúe su importante labor", dijo en rueda de prensa Patrick Ventrell, un portavoz del Departamento de Estado.

"Las ONG independientes figuran entre los elementos vitales de cualquier democracia saludable. En Pakistán, como en otros países, instamos a los gobiernos a ayudar, a crear un ambiente en el que éstas puedan operar de forma productiva", agregó.

Según Ventrell, la embajada de EE.UU. en Islamabad ha mantenido "contacto directo" con las autoridades paquistaníes para discutir el asunto, después de que la cancillería ordenase la expulsión de los seis trabajadores extranjeros de Save the Children en ese país.

El portavoz del Ministerio del Interior de Pakistán, Ghulam Qadri, confirmó a Efe que el lunes recibieron instrucciones para que los seis trabajadores salgan del país "en un plazo máximo de dos semanas".

Qadri agregó, no obstante, que los casi 2.000 trabajadores paquistaníes de su organización seguirán trabajando con normalidad.

El Ministerio del Interior no dio ninguna razón para la orden fulminante de expulsión, pero las actividades tanto de Save The Children como de otras organizaciones humanitarias levantan suspicacias en parte del aparato de seguridad del país.

Las sospechas se agudizaron después de la falsa campaña de vacunación contra la hepatitis orquestada por la CIA para capturar a Osama Bin Laden en la provincia de Khyber-Pakhtunkhwa, donde finalmente fue liquidado en mayo de 2011 por un comando de EE.UU.

Save the Children negó cualquier participación en esa campaña o cualquier vínculo con el médico paquistaní, Shakil Afridi, quien fue arrestado y condenado a 33 años de prisión por su participación en esa campaña.