Demócratas y republicanos discreparon hoy sobre la atención que EE.UU. está prestando a Latinoamérica y sobre los retos que el país norteamericano enfrenta para aprovechar las oportunidades que representa el sur del continente.

En una charla enmarcada en la XVI conferencia anual del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), el exasesor para América Latina en la Casa Blanca Dan Restrepo aseguró que la Administración de Barack Obama ha trabajado "sin precedentes" por mejorar las relaciones con sus vecinos del sur y es consciente de las oportunidades potenciales que existen en Latinoamérica.

"El presidente Obama fue el primero en visitar a un mandatario brasileño en su propio país, como hizo con la presidenta (Dilma) Roussef, (...) ha firmado los Tratados de Libre Comercio con Colombia y Panamá y ha sido el primero en potenciar las redes entre el pequeño y mediano comercio" estadounidense y latinoamericano, afirmó Restrepo.

Pero el exembajador de EE.UU. en Brasil Clifford Sobel, quien respalda la campaña del candidato republicano a la presidencia de EE.UU., Mitt Romney, opinó que, realmente, el que está liderando las relaciones con América Latina es el sector privado estadounidense.

"Chile, Colombia, México... están abriendo sus mercados hacia el exterior, desarrollando mecanismos que fortalecen sus democracias y mejorando la libertad de prensa. Latinoamérica es un lugar increíble para aquellos que quieren trabajar y obtener éxitos profesionales", subrayó Sobel.

El exembajador estadounidense aseguró que, en realidad, EE.UU. tiene puesta la mirada en Asia y no es realmente consciente de las oportunidades que ofrece la parte sur del continente americano.

"Lo que les ocurre a los ciudadanos de Sudamérica les afecta a los ciudadanos de Norteamérica. No podemos desperdiciar las oportunidades del futuro por las circunstancias del pasado. (...) Necesitamos centrarnos en el hemisferio y aprovecharnos de la ventaja de la proximidad", remachó Sobel.

Restrepo, que renunció recientemente a su cargo de asesor en la Casa Blanca y aún no tiene oficialmente un sustituto, replicó que eso ha sido precisamente lo que EE.UU. ha estado haciendo durante los cuatro años de mandato de Obama.

"El presidente se ha centrado en conservar a nuestros compañeros, en mantener los retos en la región y en ayudar a enfrentar los asuntos de seguridad" a los que está expuesta Latinoamérica. "Obama ha destinado 1.000 millones de dólares para la seguridad en México", argumentó.

Charles Shapiro, presidente del Instituto para las Américas, participó también al final del panel e ironizó acerca de las posturas de ambos partidos.

"Me alegra saber que ambos están de acuerdo en la importancia que tiene Latinoamérica", dijo Shapiro, quien inmediatamente opinó que EE.UU. "está ignorando la zona del Caribe y Latinoamérica".

"Se piensa (en Washington) que México y la República Dominicana pueden caber en la misma política", pero "no ha sido el caso, no es el caso y no lo será", advirtió Saphiro.