Brasil podría enfrentar presiones inflacionarias de corto plazo provocadas por el aumento en los precios de los productos básicos agrícolas, advirtió el jueves el Banco Central.

Al divulgar el informe del Comité de Política Monetaria, que la semana pasada redujo la tasa básica de intereses Selic a 7,5%, --el nivel más bajo de la historia--, el Banco Central dio señales de que la tendencia bajista en esa tasa podría estar cerca de su final.

Destacó que factores climáticos y un choque de demanda podrían incidir en el incremento de los precios de bienes agrícolas en el corto plazo, aunque aclaró que el impacto será menos intenso que en años anteriores.

"Ese choque tiende a ser menos intenso y duradero que el ocurrido en 2010, 2011 y se tiende a revertir en el plazo mediano", señaló el Banco Central.

Tal manifestación se produjo un día después de que el organismo oficial de estadística reveló que la inflación de agosto alcanzó 0,41%, el nivel más alto para ese mes en los últimos cinco años, provocado por aumentos en los precios de alimentos y bebidas.

Con ello, la inflación acumulada en los últimos 12 meses alcanzó 5,24%, por encima del centro de la meta oficial de 4,5% para 2012.

El Comité de Política Monetaria modifica la tasa Selic con un criterio centrado en la inflación, de manera que las últimas reducciones fueron realizadas al considerar que no existían riesgos de presiones sobre los precios.

No obstante, en el documento del jueves, el Banco Central indicó que futuras modificaciones en la tasa básica de intereses se realizaría con "máxima parsimonia", una señal de que la próxima sesión del Comité de Política Monetaria en octubre podría cerrar sin una nueva baja en la tasa Selic o con una disminución moderada.

El documento alertó que la economía global "enfrenta un período de incertidumbre encima de lo usual, con perspectivas de bajo crecimiento por un período prolongado".

Precisó que el escenario apunta a un ritmo moderado de actividad económica en Estados Unidos y un clima de riesgos por el cuadro de contención fiscal y crisis en Europa.

"Altas tasas de desempleo por un período largo, aliadas a la ejecución de ajustes fiscales, al limitado espacio para acciones anticíclicas y a las incertidumbres de orden política, se traducen en proyecciones de bajo crecimiento de las economías maduras", destacó el Banco Central.