El magistrado auxiliar de la Corte Suprema de Justicia Iván Velásquez Gómez, quien durante seis años investigó los vínculos entre la clase política y los paramilitares, anunció el miércoles que renunció a su cargo. Sin ofrecer ningún detalle, Velásquez le dijo a la AP en un correo electrónico que había dejado el alto tribunal.

Ante la insistencia por conocer el motivo de su salida, el ahora ex funcionario sólo respondió: "No voy a hablar nada más del asunto".

La Corte Suprema está integrada por 23 magistrados principales y nueve auxiliares, entre ellos Velásquez, que asumió en 2006 todos los escándalos de lazos de políticos con paramilitares, una de las mayores investigaciones penales de los últimos años. Pero el 15 de agosto pasado se conoció en medios locales, y Velásquez confirmó, que había sido relevado como coordinador de esa comisión que desde finales de 2006 está encargada de indagar a congresistas y ex congresistas por sus lazos con esos grupos de ultraderecha que en Colombia están señalados de ser los responsables de miles de muertos, de robo de tierras y de desplazamiento de campesinos.

La Corte Suprema no ha explicado el porqué de la salida de Velásquez, un abogado de 57 años y quien desde hace 12 estaba en el alto tribunal.

En la jornada el alto tribunal sólo informó que en reemplazo de Velásquez fue nombrado el también magistrado auxiliar Alvaro Alfonso Pastás.A finales de 2006, Velásquez, con el respaldo de los magistrados de la Sala Penal de la Corte, se dio a la tarea de impulsar investigaciones y condenas contra políticos de todo el país a los que se les probó sus nexos con el paramilitarismo.Desde entonces, por lo menos 70 legisladores y ex legisladores tuvieron que rendirle cuentas al alto tribunal y terminaron con sentencias condenatorias y en la cárcel.En el pasado, Velásquez tuvo públicos enfrentamientos con el ex presidente Alvaro Uribe (2002-2010).

Además, según las autoridades judiciales, Velásquez fue una de las víctimas de espionaje ilegal por parte de la policía secreta en el gobierno de Uribe. Uribe ha negado esos señalamientos de espionaje y ha dicho que si hubo tareas ilícitas de espionaje desde el ya desaparecido Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), o la policía secreta, éstas fueran realizadas por funcionarios corruptos.