Otros 2 de los 37 acusados en el "juicio del siglo" en Brasil quedaron hoy con condenas firmes por fraudes en el Banco Rural, una institución privada que, según la Justicia, alimentó una red de corruptelas denunciada en 2005.

De acuerdo a seis de los diez magistrados del Tribunal Supremo, los antiguos directivos de esa entidad Kátia Rabello y José Roberto Salgado son responsables de "gestión fraudulenta", un delito para el cual las leyes contemplan una pena de tres a doce años de cárcel.

Rabello y Salgado se suman así al expresidente de la Cámara baja y actual diputado Joao Paulo Cunha, al publicista Marcos Valerio Fernandes y sus socios Ramón Hollerbach y Cristiano Paz, y al exdirector del estatal Banco do Brasil Henrique Pizzolato, hallados culpables ya en el mismo juicio por otros delitos de corrupción.

Según la acusación, la trama se valía de agencias de publicidad vinculadas al Partido de los Trabajadores (PT), que las beneficiaba en licitaciones públicas, pero que en realidad no prestaban sus servicios, recibían el dinero y lo depositaban en el Banco Rural.

Luego esa entidad otorgaba créditos al partido fundado por el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva sin considerar las debidas garantías legales ni los criterios técnicos necesarios.

Por esas irregularidades también están procesados en el llamado "juicio del siglo" la exvicepresidenta del Banco Rural Ayanna Tenório y Vinícius Samarane, otro de los antiguos directivos de esa entidad.

Con los votos formulados hoy, Samarane ya ha sido considerado culpable por cinco jueces y Tenório solo por el instructor, Joaquim Barbosa.

A falta de otros cuatro votos, que serán proferidos a partir de mañana, la situación es muy delicada para Samarane, pues una mayoría simple en su contra bastará para que se sume a los ya condenados.

Todos los jueces, hasta ahora, han coincidido en que el fraude está comprobado y el magistrado Luiz Fux fue contundente hoy al asegurar que los préstamos otorgados al PT por el Banco Rural eran "simulacros de créditos", fruto "no de una gestión fraudulenta, sino de una gestión tenebrosa".

El proceso ha sido separado en capítulos y, una vez concluido el referido al Banco Rural, el Supremo seguirá con el llamado "núcleo político" del caso, que tiene como principal acusado al exministro de la Presidencia José Dirceu, quien durante décadas fue uno de los más firmes "escuderos" de Lula.

Las sentencias correspondientes para aquellos que sean declarados culpables serán dictadas una vez que acabe la totalidad del juicio, lo que el Supremo prevé que ocurrirá hacia fines de este mes.