Las nuevas medidas de austeridad que planea el Gobierno griego, por valor de 11.600 millones de euros, han generado ya hoy nuevas manifestaciones de médicos, profesores, jueces y policías, tras el parón en las protestas que supuso la doble cita electoral de mayo y junio y las vacaciones veraniegas.

Los médicos griegos llevaron hoy a cabo un paro laboral de varias horas y una manifestación en la plaza ateniense de Syntagma y los jueces y fiscales se concentraron frente a la sede del Tribunal Supremo.

Mañana le tocará el turno a los policías, bomberos y guardacostas, que protestarán en el antiguo Estadio de Atenas.

Por su parte, los profesores universitarios han amenazado con ir a la huelga la próxima semana, lo que podría poner en peligro la celebración de los exámenes de septiembre.

El sábado tendrá lugar una gran manifestación en Salónica convocada por organizaciones sindicales, sociales y políticas de todo el país para oponerse a las medidas de austeridad.

Además, una huelga general se perfila en el cercano horizonte.

"Después de Salónica debemos discutir con la GSEE (el mayor sindicato del sector privado) y las demás organizaciones los detalles y la fecha, pero definitivamente habrá una huelga general", anunció a Efe Vassilis Xenakis, secretario internacional de ADEDY, la mayor confederación de sindicatos de empleados públicos.

Aunque aún no se han hecho oficiales las medidas, la prensa griega indica que policías, militares, bomberos y guardacostas verán reducido su salario entre un 6 y un 12 %; los doctores de hospitales públicos un 13 %; y un 17,5 % los profesores universitarios.

Además, los jueces y fiscales verán reducidos sus ingresos entre un 20 y un 35 % y los diplomáticos y clérigos de alto rango un 20 por ciento.

"El sector público es el que atiende a las necesidades sociales de la población, así que no se trata sólo de luchar por los derechos de los trabajadores públicos, sino por el modelo social. Estos recortes están llevando a que empeore la calidad de la Sanidad y la educación en Grecia", denunció Xenakis.