Los árboles castaños reciben a quienes visitan el cementerio Pere Lachaise de París en medio de las tumbas de personajes como Oscar Wilde y Jim Morrison.

Cuando Anna Frank se escondía de los nazis en Amsterdam, la vista de un monumental castaño era algo que la animaba. En Cambridge, Inglaterra, el castaño de dos siglos de antigüedad que se levanta junto a la capilla del King's College se ha convertido en un querido emblema del lugar.

En todos esos lugares, y en gran parte del territorio europeo, el árbol de la Castaña de Indias está en peligro.

A veces se desploman sobre las calles y los automóviles, incapaces de soportar el peso de su propio follaje. En otras ocasiones, las autoridades municipales intervienen para talarlos antes de que caigan.

En pleno verano boreal, sus hojas se pueden poner tan marchitas como si fuera otoño. Cuando se acerca esa estación, muchos están desnudos mientras que árboles de otras especies todavía mantienen tonos de verde.

Los culpables: una polilla que produce larvas que se alimentan de las hojas y una bacteria que hace que los troncos derramen su savia y mueran.

"En cierto sentido, es casi como un cóctel letal", dijo el doctor Darren Evans de la Universidad de Hull. "Si está siendo atacado por las polillas, probablemente va a ser más susceptible a esta úlcera sangrante, la cual lo matará".

De momento no hay ninguna cura en el horizonte.

"Se extiende a lo largo de la mayor parte del norte de Europa", indicó Evans sobre la polilla en una entrevista telefónica. "Todavía no sabemos si hay alguna forma efectiva de controlarla". Lo mismo ocurre con la bacteria.

Sin ninguna razón evidente, la polilla se tornó incontrolable y se extendió a lo largo de gran parte de Europa hace una década. En Gran Bretaña apareció por primera vez en Wimbledon en 2002 y muy pronto se extendió por toda Inglaterra y Gales.

Ha prosperado por todo el continente. La polilla deposita sus huevos en las hojas y las larvas comienzan a devorarlas, lo que hace que el follaje cambie de color anticipadamente, incluso en julio, en medio del verano boreal.

A la polilla se sumó una bacteria que proviene de la cordillera del Himalaya y provoca que la corteza de los castaños sude un líquido pegajoso, lo que mina el árbol y en muchos casos provoca su muerte.

"El peor escenario es que perdamos la mayoría de nuestros árboles de Castaña de Indias por esta úlcera sangrante", dijo Evans.