El Partido Demócrata de EE.UU. enmendó hoy su plataforma ideológica, aprobada el martes, para añadir una expresión de fe en Dios y el reconocimiento de que la capital de Israel es Jerusalén, tras las críticas de los republicanos por la ausencia de esos temas.

Las dos enmiendas se aprobaron pese a que los delegados se mostraron muy divididos y muchos de ellos gritaron "no" durante la votación, que el alcalde de Los Ángeles (California) y presidente de la Convención Demócrata, Antonio Villaraigosa, repitió tres veces con el mismo resultado, para aprobarlas finalmente.

Se necesitaba una mayoría de dos tercios para añadir el contenido a la plataforma, que define los puntos que apoyará el partido los próximos cuatro años.

Al comenzar la segunda jornada de la convención, el exgobernador de Ohio Ted Strickland propuso desde el escenario añadir una enmienda que afirmara "el potencial dado por Dios a los estadounidenses".

"Además, el presidente Barack Obama ha reconocido Jerusalén como la capital de Israel, y creemos que nuestra plataforma también debería hacerlo", indicó Strickland.

La votación, para la que se debieron modificar las normas de la convención, finalizó con un abucheo en el estadio Time Warner, donde Obama aceptará mañana la nominación del partido.

El candidato a la Vicepresidencia por el Partido Republicano, Paul Ryan, criticó hoy precisamente que no hubiera ninguna referencia a esos dos temas, que sí estaban presentes en la plataforma demócrata de 2008.

La plataforma republicana, aprobada en la convención de Tampa (Florida) la semana pasada, incluye por su parte 12 menciones a Dios en su documento.

Los 6.000 delegados presentes en la Convención Demócrata de Charlotte (Carolina del Norte) respaldaron el martes por aclamación la plataforma, que no es vinculante y que apoya el matrimonio homosexual y promete una reforma migratoria.

Una ley aprobada en 1995, durante la presidencia de Bill Clinton, designa a Jerusalén como la capital israelí y estipula que la embajada de EE.UU., ahora en Tel Aviv, sea trasladada a esa ciudad.

Pero desde entonces, los presidentes de turno en Estados Unidos han firmado exenciones, cada seis meses, para suspender esa parte de la ley de 1995, en base a intereses diplomáticos y de seguridad.

El Gobierno de Obama ha dicho que apoya que el asunto sobre el estatus de Jerusalén se resuelva mediante negociaciones entre israelíes y palestinos.