Un grupo de mineros en huelga en Sudáfrica amenazaron con matar a trabajadores de una mina cercana a menos que se les unan en el paro, y acusaron a la policía de asesinar a uno de sus compañeros luego de sacarlo de una cama de hospital.

El señalamiento se sumó a las acusaciones de que la policía mató a huelguistas pacíficos en un ataque cometido el 16 de agosto, en el cual 34 mineros fueron muertos en una mina de platino en la localidad de Marikana.

Los manifestantes mostraron el miércoles la fotografía de un joven que identificaron como Noki M. Mgcineni. Afirmaron que Mgcineni fue herido de bala en un pie el 16 de agosto y llevado al hospital Andrew Saffy que pertenece a la empresa minera Lonmin PLC.

"La policía luego fue al hospital y lo sacó a rastras. Lo golpearon y lo mataron. Lo encontramos en una morgue", dijo Xolani Mzuzu, uno de los huelguistas, en declaraciones a The Associated Press.

Aseguró que varias personas mostraban la misma imagen de Mgcineni. "Creemos que es un héroe, como Chris Hani", expresó Mzuzu en referencia a un activista contra la segregación racial que privó largo tiempo en el país, el cual murió.

El caso de Mgcineni complica las acusaciones contra la policía. De acuerdo con mineros huelguistas, en el ataque del 16 de agosto la policía abrió fuego contra los mineros que tenían las manos alzadas en señal de rendición, según el periódico The Star, de Johannesburgo.

Cientos de mineros en huelga, apoyados por mujeres que lanzaban alaridos, se congregaron el miércoles cerca del lugar de la matanza atribuida a la policía. Luego avanzaron hacia la cercana mina de Karee, que también pertenece a Lonmin y le exigieron a todos los trabajadores que se integraran al paro en demanda de mejores salarios so pena de sufrir actos de violencia e incluso la muerte.

Los mineros huelguistas dijeron que todo lo que quieren es un salario mensual mínimo de 12.500 rands (1.560) dólares.

Una delegación de siete jóvenes huelguistas recibieron autorización para reunirse con el gerente de la mina. Detrás de una zona cercada con alambre de púas, dos gerentes blancos de Karee recibieron con las manos en la cintura a los delegados, quienes se arrodillaron.

El gerente de la mina de Karee, Jan Thirion, dijo que la delegación les dijo que si no dejaban salir a todos los trabajadores, quemarían el pozo. Los mineros se fueron luego hacia una montaña cercana.

Sobre la exigencia de mayor salario, Thirion expresó: "Es como poner una pistola en la cabeza de alguien y decirle 'ahora nos pagas'. Si haces eso, también podrías cerrar todas la minas de Sudáfrica".

La mina de Lonmin PLC, registrada en Londres, ha advertido que la huelga que comenzó el 10 de agosto pudiera costar 40.000 empleos si es que sigue.