Un equipo científico, patrocinado por la agencia espacial estadounidense NASA, zarpará mañana desde Massachusetts en un buque desde el cual investigará cómo fluctúa el contenido de sal en la superficie del Océano Atlántico y la influencia de este factor en el clima.

El Knorr, un buque de 2,6 toneladas y 85 metros de eslora, partirá desde el Instituto Oceanográfico Woods Hole con instrumentos que medirán en qué forma las variaciones de salinidad se relacionan con los cambios en los patrones de lluvias en todo el planeta.

La investigación es parte de una misión de varios años denominada Estudio Regional de los Procesos de Salinidad en el Océano Superficial (SPURS por sus sigla en inglés), que instalará múltiples instrumentos en diferentes regiones atlánticas.

Los datos recogidos por esos instrumentos ayudarán a calibrar las mediciones de salinidad hechas desde el espacio por el instrumento Aquarius de la NASA desde agosto de 2011.

Los científicos navegarán hasta un punto conocido como el de máxima salinidad superficial en el Atlántico, ubicado entre las Bahamas y la costa oeste de África.

Los investigadores pasarán allí unas tres semanas colocando los instrumentos que medirán la salinidad, la temperatura y otros datos antes de trasladarse a las Azores donde se completará el viaje el 9 de octubre.

"Los científicos retornarán con nueva información que ayudará a entender uno de los efectos más preocupantes del cambio climático: la aceleración del ciclo del agua en la Tierra", indicó la NASA.

A medida que suben las temperaturas globales se incrementa la evaporación del agua lo cual altera la frecuencia, la intensidad y la distribución de las precipitaciones pluviales en todo el planeta, y esto tiene "implicaciones de largo alcance para la vida en la Tierra", añade el informe.