El presidente egipcio, Mohamed Mursi, afirmó hoy que "ahora es el momento del cambio" en Siria, por lo que "no hace falta perder tiempo hablando de reformas", en el discurso de inauguración de una reunión ordinaria de los ministros de Asuntos Exteriores de la Liga Árabe en El Cairo.

"Todavía hay un poco de tiempo para cesar el derramamiento de sangre y, si no lo hacéis, la voluntad de los pueblos será la ganadora", añadió Mursi, dirigiendo sus palabras a las autoridades sirias.

En ese sentido, pidió al liderazgo sirio que no tome la "decisión correcta" demasiado tarde para evitar un mayor derramamiento de sangre.

Se trata de la primera vez que el dirigente islamista participa en una reunión de la Liga Árabe desde que jurara el cargo de presidente de Egipto a finales de junio pasado.

Mursi sostuvo que la crisis siria debe solucionarse "en un marco árabe y con apoyo internacional", y rechazó rotundamente una intervención militar extranjera.

"La sangre del pueblo sirio se está derramando mañana y tarde, y es responsabilidad de todos movernos para hallar una solución definitiva con toda rapidez", indicó el jefe de Estado egipcio, que reiteró su respaldo a los ciudadanos sirios "hasta que consigan sus derechos".

Durante su alocución, Mursi hizo mención a la política de vecindad árabe y a la revolución egipcia que acabó con el régimen de Hosni Mubarak en febrero de 2011: "Nosotros no exportamos la revolución a nadie, pero apoyamos a los pueblos que se mueven para conseguir su libertad y dignidad", apuntó.

El presidente egipcio hizo hincapié en que "no puede haber cooperación entre los Estados árabes, si no se comprometen de forma explícita a respetar su soberanía".

Entre los ejes de la política de vecindad, Mursi destacó la causa palestina, "condición fundamental para conseguir la estabilidad en Oriente Medio".

"La 'umma' (nación) no va a renacer sin una solución justa para esta causa", dijo el mandatario egipcio, que adelantó que su país apoyará cualquier decisión que adopten los dirigentes palestinos para conseguir la adhesión total a la ONU y los esfuerzos para lograr un acuerdo de reconciliación interpalestina.

Mientras Mursi pronunciaba su discurso, decenas de activistas sirios, en huelga de hambre desde ayer, se concentraban frente a la sede de la Liga Árabe, en el centro de El Cairo, para pedir que los responsables árabes adopten medidas rápidas para detener las matanzas en Siria.

Anoche, 33 personas resultaron heridas en choques entre manifestantes y policías junto a la embajada siria en la capital egipcia, después de que los agentes intentaran dispersar la protesta con gases lacrimógenos y pelotas de goma.