El presidente del Senado de Haití, Simon Desras, instó hoy a la comunidad empresarial de Miami (Florida, EE.UU.) a invertir en la nación caribeña, al señalar que además de requerir ayuda para salir del "círculo de la pobreza", es un atractivo mercado de diez millones de consumidores.

Desras disertó en la conferencia "Cómo promover el crecimiento empresarial a través de una legislación moderna", organizada por la Cámara de Comercio del Gran Miami.

Tras calificar de "increíble" la ayuda humanitaria que ha recibido Haití de EE.UU., dijo que el Gobierno de su país, la ONU y los empresarios miamenses son conscientes de que si los haitianos no cuentan con una solución sostenible a largo plazo, "vamos a continuar atrapados en un desesperado círculo de pobreza".

Haití está considerado como uno de los países más pobres del mundo, con una renta per cápita de 671 dólares en 2010 y con más de la mitad de su población viviendo con menos de un dólar al día, según el Banco Mundial.

Desras aseguró que los haitianos desean soluciones para dejar atrás "este horrible círculo" y destacó: "nuestros diez millones de consumidores son un mercado abierto para República Dominicana y la Comunidad del Caribe".

Para lograr ese objetivo, dijo que se han implementado medidas y se está "promoviendo el progreso" aún cuando, reconoció, aún hay una "cantidad desproporcionada" de ciudadanos viviendo en tiendas de campaña y aproximadamente un millón de personas han abandonado los campamentos.

La nación caribeña fue asolada por un poderoso terremoto de 7 grados en la escala de Ritcher el 12 de enero de 2010 que provocó la muerte de 300.000 personas, otros tantos heridos y 1,2 millones de damnificados.

Los daños materiales fueron de entre 7.000 y 14.000 millones de dólares, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

"De nuevo, mientras todavía hay mucho trabajo por hacer, a 850.000 estudiantes de educación primaria se les pagó su matrícula y comenzaron la escuela y eso incluye 142.000 nuevos estudiantes", detalló el legislador.

En el plano laboral, se ha establecido un parque industrial en el norte de Haití que generará más de 20.000 empleos y que es parte de un plan de desarrollo integral que incluye nueva infraestructura portuaria y mejoras en el Aeropuerto Internacional de Cabo Haitiano para mejorar la capacidad de los agricultores para exportar sus productos como mango y cacao, entre otros aspectos.

Con respecto a la legislación, apuntó que "nos hemos tomado la tarea de acelerar la aprobación de una legislación urgente para recortar el tiempo requerido para obtener los permisos de construcción. Hemos ido desde un insostenible 1.110 días a sólo 60 días, y el tiempo que toma registrar un nuevo negocio se ha reducido de 180 a 10 días".

La nación caribeña ya ofrece una variedad de incentivos que "van desde créditos fiscales limitados por tiempo hasta preferencias arancelarias altamente preferenciales con el mercado estadounidense. Todas estas opciones aumentan el atractivo de Haití para el sector privado", dijo el presidente del Senado.

"Esperamos (tener) más y más leyes amistosas para el inversor que son parte de un número de legislaciones diseñadas para mejorar el clima de negocios de Haití y que serán aprobadas en unos meses", informó.

Ello, resaltó, demuestra el compromiso del Gobierno haitiano y de sus congresistas en atraer a los inversores en un marco de seguridad.

Desras también destacó que su nación ofrece otras ventajas como su cercanía a grandes mercados como Estados Unidos y Canadá, su Gobierno "amistoso" con los extranjeros; que no ha sufrido guerras civiles y, "contrario a la desinformación popular, tiene un índice de delincuencia relativamente bajo".

"Haití está abierto a los negocios. Una oferta de ganar-ganar está sobre la mesa", expresó.