El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, se opuso hoy a que el Banco Central Europeo (BCE) supervise todos los bancos e instituciones financieras de la zona del euro y considera mejor que se centre en las entidades "relevantes para el sistema financiero".

Schäuble también rechazó la idea de que los fondos de rescate temporal y permanente FEEF y MEDE recapitalicen directamente a las entidades, durante un congreso de banca organizado por el diario alemán "Handelsblatt" en Fráncfort.

En opinión de Schäuble, la función de supervisión del BCE deberá separarse de la política monetaria, algo que pide la propia entidad monetaria.

La Comisión Europea quiere que el BCE supervise a todos los 6.000 bancos de la zona del euro.

El miembro alemán del comité ejecutivo del BCE, Jörg Asmussen, también consideró ayer mejor que, "al comienzo, la supervisión bancaria europea se limite a los institutos sistémicos relevantes a nivel nacional y europeo".

"Organizar una supervisión sobre todos los bancos de la zona del euro hasta comienzos de 2013 no es imaginable ni llevará al objetivo", dijo Asmussen en el congreso.

Además, el ministro germano de Finanzas pidió una "mayor regulación de la negociación de alta frecuencia" y recordó que las ventas al descubierto están prohibidas en Alemania.

También defendió la introducción del impuesto sobre las transacciones financieras, proyecto que el Gobierno alemán ha querido que apoyen otros países europeos.

Schäuble reconoció las dificultades actuales para lograr que se introduzca esta tasa a nivel europeo y estimó que es posible lograr que se apruebe a escala nacional

El ministro de Finanzas declaró que "el Bundesbank (banco emisor alemán) es independiente y el BCE es también independiente" y que, por ello, los gobiernos no deben inmiscuirse en las discusiones de la banca central.

"No hay conflicto entre el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, y el BCE", aseguró Schäuble, pese a que la semana pasada el diario "Bild", el periódico alemán de mayor tirada, informara de que Weidmann ha estudiado la posibilidad de dimitir porque se opone a que el Banco Central Europeo compre deuda soberana.

La canciller alemana, Angela Merkel, ha respaldado al presidente del BCE, Mario Draghi, quien apoya el nuevo programa de compra de deuda, y también a Weidmann.

Schäuble calificó a Merkel de "una canciller muy lista" por respaldar a ambos.