Los ingenieros de vuelo Suni Williams, de la NASA, y Aki Hoshide, de la agencia espacial japonesa, iniciaron hoy una nueva jornada de labores extravehiculares para el reemplazo de una unidad de energía en la Estación Espacial Internacional (EEI).

La agencia espacial estadounidense indicó que Williams y Hoshide, en la segunda de estas misiones en seis días, salieron del compartimento Quest de la EEI a las 11:15 GMT, y que la jornada de trabajo fuera de la estación debe durar unas seis horas y media.

La EEI, un proyecto de más de 100.000 millones de dólares en el cual participan 16 naciones, orbita a más de 27.000 kilómetros por hora a unos 400 kilómetros de la Tierra.

Cuando la astronauta Williams abrió la compuerta del Quest, la EEI orbitaba sobre el noroeste de Australia.

El conmutador de energía eléctrica que debe instalarse en una de las vigas del complejo orbital es una caja metálica que pesa unos 100 kilogramos.

Durante los primeros 25 minutos afuera de la EEI los dos astronautas dispondrán cuidadosamente de las herramientas, algunas de ellas improvisadas a bordo de la estación, con las cuales procurarán ajustar dos pernos de sujeción del conmutador.

Una jornada de labores extravehiculares de 8 horas y 17 minutos el jueves pasado -la tercera más larga en la historia- terminó sin que los astronautas lograran sujetar el conmutador en las ranuras de la viga correspondientes.

El ingeniero de vuelo Joe Acaba, hijo de puertorriqueños, ayudará a la pareja de excursionistas operando, desde adentro de la EEI, el brazo robótico de fabricación canadiense.

Por su parte, el comandante ruso Gennady Padalka y su compatriota el ingeniero de vuelo Sergei Revin seguirán preparándose para su partida desde la EEI.

Padalka, Revin y Acaba tienen programado retornar a la Tierra el 16 de septiembre a bordo de una nave Soyuz después de cuatro meses en el espacio. A partir de esa fecha, Williams será la comandante de tripulación en el puesto orbital.