El Gobierno conservador de la República Checa se enfrenta a una crisis interna ante el anuncio de seis diputados gubernamentales de que no apoyarán el aumento del IVA que propone el Ejecutivo y que tendría que haberse votado hoy.

El plan del Gobierno de aumentar a partir de enero el tipo básico del IVA del 20 al 21 %, y el tipo reducido del 14 al 15 %, fue ya rechazado en agosto por el Senado, dominado por el Partido Socialdemócrata.

Petr Tluchor, uno de los diputados rebeldes del Partido Cívico Democrático, aseguró que la dirección del partido no les han convencido para cambiar de opinión durante la reunión que mantuvieron hoy, según informa la agencia CTK.

Esta postura ha obligado a suspender en el Congreso la votación del aumento impositivo y también de la ley de devolución de propiedades a la Iglesia.

El primer ministro, Petr Necas, ha insistido en que volverá a presentar a votación el aumento del IVA y que incluso podría ligar su aprobación a una moción de confianza.

Tluchor indicó que confía en que se puedan negociar cambios a la propuesta del Gobierno para llegar a un acuerdo y dijo que no desea que caiga el Ejecutivo.

La rebelión interna en el Partido Cívico Democrático ha llevado al socio menor del Ejecutivo, Cosa Pública, a anunciar que no apoyará la ley de devolución a la Iglesia hasta que se apruebe el aumento de impuestos.