La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, instó hoy en Pekín a las autoridades chinas a negociar con los países de la ASEAN un código de conducta para resolver sus diferencias territoriales, al tiempo que insistió en que su país es neutral en esas disputas.

En una rueda de prensa junto al ministro de Asuntos Exteriores chino, Yang Jiechi, en el Gran Palacio del Pueblo en Pekín, Clinton aseguró que "EEUU no toma una posición" sobre las disputa en los mares de China Meridional y Oriental.

"Es de interés común alcanzar un acuerdo" para resolver las disputas -indicó Clinton- y evitar que se produzca una escalada de las tensiones que pueda perjudicar el comercio en esas aguas, por donde transcurren algunas de las líneas de navegación más transitadas del mundo.

Por su parte, Yang subrayó que la libertad de navegación en esas aguas está garantizada, pues para China esas aguas representan "un aspecto vital para el intercambio y el comercio".

No obstante, el ministro chino, que el martes estuvo reunido hasta medianoche con Clinton, reiteró la posición de su país de negociar los conflictos bilateralmente con los países afectados.

"Las disputas sobre soberanía deben abordarse entre los países directamente afectados", subrayó Yang.

Ello muestra el escepticismo de Pekín ante las declaraciones de neutralidad de Washington, que en los pasados dos años de tensiones marítimas ha conducido maniobras navales conjuntas con tres de los países enfrentados a China e incluso ha prometido -en el caso de Filipinas- apoyo de alto nivel a Manila en caso de una eventual escalada del conflicto entre Pekín.

China y Japón mantienen un conflicto en torno al archipiélago que el primer país denomina Diaoyu y el segundo Senkaku, en el mar de la China Oriental, controlado por empresarios japoneses privados que ayer aprobaron la venta de varios islotes al Gobierno estatal, una medida que aumentará las tensiones bilaterales.

En la víspera de estas negociaciones, un grupo de activistas chinos desembarcó en una de las islas con banderas nacionales, que fue detenido y deportado poco después, y apenas unos días más tarde nacionalistas japoneses hicieron lo propio.

En el Mar de China Meridional las tensiones giran desde hace dos años en torno a los archipiélagos Sprtaly y Paracel, que reclaman desde hace décadas, total o parcialmente, países de la región como China, Filipinas, Vietnam, Malasia, Brunei y Taiwán.

Tanto en uno como en otro contencioso se estima que hay en las aguas junto a las islas grandes recursos de petróleo y gas natural.