Al menos un oficial y tres soldados iraquíes murieron hoy al estallar un artefacto cuando patrullaban en la provincia de Salahedín, situada al norte de Bagdad, informó a Efe una fuente del Ministerio iraquí de Interior.

Según la misma, la explosión, ocurrida en la zona de Al Tuz, a unos 90 kilómetros al este de Tikrit, también causó heridas a otros dos militares y destruyó uno de los vehículos de la patrulla.

El ministerio informó, asimismo, de la muerte, en un atentado distinto, de un ex oficial de la dictadura del ajusticiado presidente Sadam Husein.

De acuerdo con su relato, pistoleros no identificados tirotearon a la víctima cerca de su domicilio, ubicado en el área de Yurf al Malh, al este de la ciudad de Baquba.

En esa misma localidad, pero en la zona de Al Hadid, un miembro de las milicias pro gubernamentales suníes Consejos de Salvación fue herido de gravedad a causa de los disparos efectuados por hombres armados no identificados.

Irak ha sido escenario en los últimos meses de un repunte de la violencia, con frecuentes ataques dirigidos contra las fuerzas de seguridad, que ha coincidido con la retirada de las tropas estadounidenses en diciembre pasado.

El Gobierno iraquí ha anunciado, no obstante, que la cifra de víctimas mortales en actos de violencia durante el mes de agosto se redujo a la mitad respecto a julio, con un total de 164 personas muertas, entre civiles, militares y policías.