Las autoridades mexicanas dijeron que el ataque a tiros que efectuaron agentes federales contra una camioneta de la embajada de Estados Unidos en la que viajaban dos agentes de la CIA y un capitán de la Armada mexicana fue un accidente y no un acto deliberado.

El secretario de Marina, Mariano Francisco Saynez, señaló que al parecer el ataque contra el vehículo blindado fue un error y no un acto intencional.

El secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, afirmó el martes que la policía federal investigaba un secuestro ocurrido el día anterior cerca de donde tuvo lugar el ataque a tiros. No dio más detalles.

El titular de la División de Seguridad Regional de la Secretaría de Seguridad Pública federal de México, Luis Cárdenas Palomino, también dijo a la prensa el fin de semana que los agentes investigaban un secuestro y que su agencia cooperaba con los investigadores.