Las autoridades rusas rechazaron hoy la solicitud presentada por la oposición no parlamentaria para celebrar una nueva y multitudinaria protesta el próximo 15 de septiembre por el centro de Moscú.

Los opositores propusieron celebrar la movilización a lo largo de la céntrica calle Tverskaya, informó este martes Serguéi Udaltsov, uno de los organizadores de la conocida como Marcha de los Millones, según las agencias locales.

Udaltsov explicó que el Ayuntamiento argumentó su rechazo en que uno de los solicitantes, Serguéi Davidis, cometió este año dos infracciones administrativas, lo que le inhabilita para pedir autorización para un acto masivo.

"Sólo tengo una infracción administrativa, la segunda no existe. Antes de presentar la solicitud, lo comprobé en la base de datos de la policía y los tribunales", replicó Davidis.

El opositor explicó que uno de los dirigentes de la oposición liberal le reemplazará a la hora de presentar la solicitud mañana miércoles.

"Habrá que repetir la solicitud por el mismo camino, pero con diferentes solicitantes", agregó Udaltsov.

La oposición, que ha convocado marchas similares en 50 ciudades del país, tiene previsto congregar en la capital rusa a unos 50.000 de sus partidarios para una protesta que tendrá como colofón un mitin.

La primera Marcha de los Millones se celebró el pasado 6 de mayo y desencadenó violentos choques con la policía, que detuvo a centenares de personas, algunos de los cuales están en riesgo de ser condenados a penas de cárcel.

El mes pasado, el Ayuntamiento de Moscú anunció que habilitará dos espacios públicos para que la oposición rusa pueda celebrar sin autorización previa manifestaciones de protesta y sus mítines políticos, al estilo del Hyde Park londinense

Sin embargo, el partido liberal Yábloko y uno de los líderes de la oposición radical, el escritor Eduard Limónov, han advertido ya que nunca citarán a sus partidarios en los espacios habilitados por las autoridades.

El presidente ruso, Vladímir Putin, promulgó tras su investidura una ley sobre protestas y mítines políticos que elevó notablemente las multas contra los que infringen el orden público, lo que la oposición considera un ataque a la libertad de manifestación.