La Ópera de Viena abre hoy su nueva temporada tras el récord de ingresos y ocupación del curso pasado, unas cifras extraordinarias pero que no han evitado que se atisben en el horizonte algunas dificultades económicas.

"Don Carlo", de Verdi, servirá para levantar hoy el telón de una temporada que va a poner en escena 53 óperas distintas y 13 ballets, con más de 350 representaciones en total.

Un programa tan amplio que Dominique Meyer, en su tercera temporada al frente de la "Haus am Ring", tiene problemas para recomendar algo concreto.

"Es exactamente como si le pregunta a un padre que tiene muchos hijos a cuál quiere más. No puedo contestar a eso", resume el director de la Ópera de Viena en una entrevista con Efe.

Con todo, el experto francés menciona las obras de Richard Strauss como uno de los puntos fuertes del programa, entre las que destaca el estreno de Ariadne en Naxos.

O el nuevo montaje de "Tristan e Isolda", de Wagner, con el que la Ópera de Viena homenajeará al compositor alemán en el 200 aniversario de su nacimiento.

Meyer también menciona la importancia del "color y la energía" con los que impregnan a la Ópera vienesa artistas españoles y latinoamericanos.

Plácido Domingo cantará en el "Simon Boccanegra" y tomará la batuta en "Romeo y Julieta"; el maestro español Jesús López Cobos dirigirá en el estreno de "La cenerentola"; el español Carlos Álvarez hará doblete con "La traviata" y "La hija del regimiento"; el mexicano Ramón Vargas, también en "Boccanegra" y "El Murciélago".

El también mexicano Rolando Villazón, el argentino José Cura, el peruano Juan Diego Flores o el uruguayo Erwin Schrott serán otras de las voces hispanas que tendrán protagonismo esta temporada.

Pero si en lo artístico todo va sobre ruedas, la economía del escenario vienés genera algunas preocupaciones entre la directiva.

Y eso que en la temporada 2011/2012, los ingresos rompieron un nuevo récord, con más de 31 millones de euros (unos 39 millones de dólares), y la ocupación de localidades se mantuvo por encima del 98 por ciento.

Sin embargo, Meyer advierte de que desde hace 14 años el Estado austríaco no ha subido la subvención que aporta a la Ópera de Viena. Según Meyer, si esa ayuda hubiera crecido paralelamente a los precios, contaría ahora con 14 millones de euros (unos 17 millones de dólares) más de presupuesto.

"Llegará un periodo, no todavía, gracias a Dios, pero si los salarios siguen subiendo y no nos dan el dinero, en que puede haber problemas", advierte Meyer.

El exdirector del Théâtre des Champs-Elysées de París asegura que mantener un programa tan amplio tiene un precio y que, a la larga, esa situación podría tener consecuencias negativas, no sólo para la Ópera, sino también para la capital austríaca.

"La importancia del turismo la conoce el Gobierno. Puedo imaginarme lo que pasaría si, digamos, tuviéramos que cerrar en verano dos o tres semanas más, sería la revolución. Eso lo saben todos los ministros", argumenta.

Con todo, Meyer no prevé problemas a corto plazo e insiste en lo estupendo de la temporada que ahora empieza.

Para abrir boca, la Ópera celebró el domingo una jornada de puertas abiertas que permitió visitar, literalmente, las entrañas de uno de los teatros más famosos del planeta.

El foso de la orquesta, el fondo de escenario con la maquinaria hidráulica que permite mantener al mismo tiempo los decorados de varias óperas, los camerinos y hasta el habitáculo del apuntador, se llenaron de aficionados y curiosos.

Tesoros como una partitura de 1820 de "El barbero de Sevilla" o vestuarios con más de medio siglo quedaron expuestos en una jornada festiva en personajes de obras como la "La flauta mágica" salieron a saludar a los visitantes.

Todo en un ambiente muy íntimo para acercar al público a los técnicos, los sastres, los maquilladores, los regidores y los artistas que forman la gran familia de trabajadores de la Ópera, como explica el mexicano Carlos Osuna, uno de los miembros de su "ensemble" de cantantes.

"Es una familia muy grande. Te sientes acogido por ellos y por lo mismo, tu trabajo es más relajado y te hace la vida más fácil", confió a Efe Osuna, que el próximo día 15 interpretará a Tebaldo en la ópera "I vespri siciliani", de Verdi.

Antonio Sánchez Solís