El nuevo primer ministro argelino, Abdelmalek Selal, mostró hoy su compromiso con la hoja de ruta política marcada en abril de 2011 por el presidente del país Abdelaziz Buteflika y aseguró que continuará con el trabajo de su predecesor.

En declaraciones recogidas por la agencia oficial argelina de noticias APS, Selal subrayó su determinación a "continuar el trabajo llevado a cabo por el gobierno de Ahmed Oyahia", jefe del ejecutivo desde 2008.

Selal, de 64 años, insistió en que ya "existe una hoja de ruta" sobre todas las todas las cuestiones políticas, entre las que destacó las elecciones locales y provinciales del próximo noviembre y la reforma de la Constitución, prometida por el presidente argelino.

"Tenemos mucho trabajo por hacer y nuestro objetivo principal es continuar poniendo en práctica, sobre el terreno, el programa del presidente de la República", declaró tras asumir oficialmente sus funciones.

El nuevo primer ministro, cuyo nombramiento se ha producido casi cuatro meses después de las elecciones legislativas del 10 de mayo, y que no pertenece a ningún partido político, también dedicó unas palabras a alabar los esfuerzos de Oyahia y su ejecutivo.

Más allá del terreno político, también destacó la necesidad de dar un impulso a la economía nacional y subrayó los "desafíos impuestos por los desarrollos en económicos internacionales".

En este sentido, hizo hincapié en la necesidad de desarrollar las capacidades de producción y de mejorar los servicios públicos y sociales "para ganar la confianza del ciudadano", objetivo este que situó por encima del resto.

El pasado julio, el ministro de Energía, Yusef Yusufi, advirtió de los riesgos de la reducción de los ingresos por la venta del petróleo, si continuaba la caída de los precios del crudo, principal fuente de ingresos del país.

Selal, que a lo largo de su carrera ha ocupado numeros cargos de responsabilidad, desde alcalde a ministro de Interior, hizo un llamamiento al trabajo en común y a la honestidad.

Sobre el nombramiento del nuevo Ejecutivo, Selal se limitó a decir que "el presidente de la República es el que tiene todas las prerrogativas constitucionales sobre esta cuestión", dejando entrever su escasa capacidad de actuación a este respecto.